Para que el fútbol haya llegado a ser un deporte de masas, ha ayudado mucho el proceso de transformación de algunos equipos en símbolos de identidad nacional, regional y provincial, más allá de lo deportivo. En la Liga española esta circunstancia resulta innegable en los dos equipos más poderosos y con mayor presupuesto económico: el FC Barcelona y el Real Madrid CF.
Y así, mientras que los separatistas catalanes han convertido al Barcelona en su buque insignia (con la anuencia de sus directivos, pese a perder con ello la simpatía de muchos españoles), el Madrid vendría a ser su némesis, pretendiendo representar no sólo a Madrid, sino a toda España. Por la razón anterior, la mayoría de los «culés» pitan el himno español y desprecian el uso de la bandera nacional incluso cuando juegan en el extranjero, mientras que los madridistas enarbolan la bandera con una generosidad quizás excesiva, pues lo llegan a hacer frente a equipos tan españoles al menos como ellos.
Pero lo verdaderamente llamativo es la incoherencia que se da en ambos en este ámbito. Y es que el equipo titular habitual del Barcelona lo integran mayoritariamente españoles, tanto catalanes como del resto de España, siendo la base actual de nuestra selección; mientras que el equipo titular más frecuente del Madrid lo componen mayoritariamente extranjeros, de modo que encontrar a un jugador seleccionable por España no resulta fácil.






3 Comments
¡Ay, amigo Miguel Àngel!, hoy trata un tema que no me moviliza en lo más mínimo, pero reconozco su inquietud. Para mi parecer «deberá tratarse de un negocio entre clubes».
Cordial saludo al autor.
Interesante, gracias.
Gracias, Claudio. Aunque een este caso el artículo no pretende limitarse al mundillo futbolístico, sino a lo que hay detrás.