Si lo que está ocurriendo en las redes sociales acaba teniendo su reflejo en las próximas Elecciones (generales, autonómicas o municipales), va a producirse una nueva sangría de votos para el Partido Popular. Desde que su presidente cesó el pasado lunes a la portavoz del Grupo en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, miles y miles de simpatizantes y adeptos al PP parecen haber dejado de serlo, en frontal desacuerdo con la decisión tomada por Pablo Casado, un político que está claro para la mayoría de la opinión pública que no ha representado nunca un verdadero, fuerte y sólido liderazgo del PP. Su electorado se manifiesta ahora disidente y le señala sin rodeos que abandonan al Partido Popular.
Algunos observadores políticos vienen sospechando que los sondeos cuyos resultados favorecen cada vez más las posiciones electorales del PP, son una trampa bien urdida por sus detractores precisamente para confiar al PP, para hacer creer a sus dirigentes que las decisiones que van tomando les llevan por buen camino para hacerse con el Gobierno. Pero es todo lo contrario. El perfil que va tomando el PP lo aleja cada vez más de quienes les han votado hasta ahora. Miles de simpatizantes que ya no lo son califican a Pablo Casado como un político sin fuste, sin envergadura, sin el carácter necesario e imprescindible para la situación gravísima que atraviesa el país. Casado significa para miles de electores que desertan del Partido Popular un dirigente sin ubicación, sin personalidad, sujeto a vaivenes y torpezas nada convenientes para cerrar filas con él en torno a la salvación del país. Casado le ha transferido al Partido Popular sus actitudes ambiguas, jugando tantas veces a dos barajas, sin definición en un programa absolutamente desorientador para la gente.
Las opiniones que sobre él están vertiendo en redes miles de personas indignadas por su decisión de haber cesado a Cayetana Álvarez de Toledo, no dejan lugar a dudas de que ha vuelto a lesionar aún más al PP de lo que ya lo hiciera en su día Mariano Rajoy, estafador electoral que incumplió sus promesas y cuya soberbia política causó una fuga de votos que superó nada menos que los dos millones y medio. Por cierto, que con este bagaje de quien tuvo que abandonar por patas la presidencia del Gobierno, Casado se ha permitido siempre la inoportunidad política de invitarlo a los mítines. ¿Cómo se le ocurre eso, o cómo lo tolera si se le impone, a quien como Casado se supone que vino a regenerar la imagen del Partido Popular? Asistirse de la presencia de Rajoy es creer en la cuadratura del círculo. El electorado popular en general no quiere ver a Rajoy ni en pintura, lo detesta, pues quedó como un insensato incapaz de ser consciente sobre la oportunidad histórica que tuvo en sus manos para dirigir el rumbo de España hacia el lugar opuesto y lamentable en el que se encuentra.
Para miles de expopulares en las redes, el PP está irreconocible, no sólo a nivel nacional, sino autonómico, como en Andalucía (se salva por supuesto la honrosa excepción gallega, que los ciegos dirigentes de Madrid tienen por un triunfo de sus siglas, cuando la verdad que salta a la vista es la del imán Feijóo, pero nada más allá de él). A nivel nacional o en la Junta de Andalucía, el PP está ampliamente criticado por quienes fueron sus votantes. Lo tildan de partido dictatorial, arrogante y engreído, como si mimetizara el socialcomunismo o, incluso también, el tinte totalitario con que lo marcaron Rajoy, Sáenz de Santamaría, Cospedal o Montoro.
Por el contrario, miles y miles de internautas no cesan de apoyar directamente en sus cuentas personales a Cayetana Álvarez de Toledo. Ni las razones ofrecidas por Casado para cesarla (explicaciones que la portavoz solicitó pedir al Rey emérito por marcharse de España), están calmando a un electorado que se marcha a borbotones, un electorado que no está dispuesto a tolerar los imperativos dictatoriales de Casado y su equipo. Un electorado que, según todos los indicios, engrosará sustancialmente los votos de Vox.






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Estoy de acuerdo, Casado no tiene fuste. Si fuera Almeida….