Ya tenemos encima diciembre y 2024 está a punto de acabar. El último mes del año comienza con su puente de cuatro días por la Constitución y la Inmaculada. Noviembre se ha despedido con unos titulares de los que no se ha descabalgado ni un solo día, la corrupción institucional y la desvergüenza del partido del Gobierno dirigido por un Pedro Sánchez desquiciado, que no para de echar balones fuera acusando a la oposición de lo que él y los suyos hacen. Que sale lo de Begoña y su cátedra de cancamacola y otros asuntos de la señora.
La culpa es del PP y de la ultra derecha. Que trincan al hermanísimo y al presi de la Diputación de Badajoz, con las manos en el carrito del helado. La culpa es de la ultra derecha. Que de Aldama canta. La culpa es de la ultra derecha y de Feijóo que se da paseos en lancha con un narco. Que Juan Lobato va a un notario para salvaguardarse las espaldas y que no le caiga la mierda encima sin llevar impermeable. Lo hace por encargo de la ultra derecha. Que empapelan al fiscal general del Estado Sanchista. Cosa de la ultra derecha. En este punto hay que señalar que para Sánchez todo lo que no sea él, los suyos y sus socios, todo es la ultra derecha. Ya saben, los de Junts per Catalunya que le tienen apuntalado, a él y a sus desvaríos, son Antonio Gramsci resucitado.
Mientras escribo, voy dándole miraitas a las notificaciones de los digitales, no vaya a ser que tenga que ir añadiendo nuevas imputaciones y denuncias contra políticos socialistas. Es curioso ver como al PP, el jefe supremo de los socialistas, solo les acusa de pasadas corruptelas ya juzgadas, tratando de contrarrestar las suyas que no paran de salir en las portadas de estos días.
Entre tanta corrupción, se va quedando desdibujado el comportamiento de este Gobierno-Estado, con los damnificados de la inundación de Valencia. El dinero lo van dando con cuenta gotas y el barro se va quitando despacio, muy despacio, tal vez por estar estudiando la forma de trincar del asunto y porque les interesa que el caos dure lo más posible para utilizarlo en cargarse al adversario, a la derechona que les arrebató la Autonomia valenciana. Sabido es que la DANA, del 29 de octubre, la provocó la ultra derecha, que niega el cambio climático de la Agenda 2030. La flamante Vice Presidenta de la Comisión Europea, Teresa Ribera, no tiene nada que ver en el asunto de que, en veintinueve años, no se hayan hecho las obras hidráulicas necesarias para evitar inundaciones Valencia, ese no es cosa suya, lo suyo es meternos en vena su ecologismo delictivo. Ribera, ahora más que nunca, será la mano que mece la cuna desde una Comisión Europea dedicada a cargarse todo lo que se mueve y principalmente a España. Europa, con el nombramiento de Ribera, le ha dado un premio a Sánchez. Imagínense los negocios que se pueden hacer por los despachos de la UE y su Comisión.
En plena vorágine de denuncias contra el ¨Puto Amo¨, Ernest Urtasún, entrega en Sevilla, los Premios a las Bellas Artes, de los que este año ha quitado la Tauromaquia y ha incluido el póstumo a Mª Teresa Campos, con lo que declara la presentación de programas televisivos, como una de las Bella Artes. Estos premios se han entregado en presencia de los Reyes y repartiendo estopa entre los taurinos andaluces. Qué buen artículo habría escrito Antonio Burgos sobre esta concesión y entrega de premios en la Real Fábrica de Artillería de Sevilla, del torero barrio de San Bernardo. A ver si hay suerte, Sánchez desciende a los infiernos y se lleva con él a los de Sumar para que le levanten el rabo y los próximos premios a las Bellas Artes se celebran en la Real Maestranza, en la Plaza de toros de Sevilla. La Real Maestranza de Caballería de Sevilla, recibió la medalla a las Bellas Artes, en 2022, así que no es nada descabellado que estos premios se hubieran entregado allí. Entre toros y cañas, lo dejo aquí hasta después de la Inmaculada.





