Hace unos días hemos conocido que el aeropuerto de Sevilla ha recibido su pasajero 5.000.000. De por si esto ya es una buena noticia si partimos que en todo 2016 recibió 4.625.000 y sin embargo si no ampliamos el foco se nos estaría escapando la mitad de la realidad.
Esa otra mitad que se nos escapa es la del tráfico aéreo de mercancías. Y es que si el aeropuerto de Sevilla es en España el 12º por número de viajeros, ocupa el 9º lugar por volumen de mercancías.
Y es aquí donde San Pablo tiene un gran potencial de crecimiento que debemos potenciar para generar riqueza y empleo.
En el 2016 el aeropuerto movió 6.625 toneladas y hasta noviembre del 2017 ha crecido hasta las 9.616 Toneladas mientras sus actuales instalaciones tienen capacidad para llegar a las 16.000 toneladas.
Pues bien, este nivel y crecimiento que puede parecernos estupendo está muy lejos de las posibilidades del aeropuerto de Sevilla. Por lo pronto, el nivel actual está al 60 % de su potencial, pero es que está a 3.000 toneladas de su inmediato competidor que es Tenerife Norte y a 419.000 toneladas de Madrid Barajas que ocupa el primer lugar dentro de los aeropuertos de España.
Aun cuando pueda parecernos que acercarnos a Barajas está muy lejos hemos de tener en cuenta que
- El conjunto de aeropuertos de Madrid, Barcelona, Zaragoza, Vitoria, Valencia, suman 768.000 Toneladas
- Al sur de Madrid no existe otro aeropuerto de carga significativo que no sea Sevilla puesto que el de Málaga lleva 2.668 Toneladas en este año de 2017, 7.000 menos que el de Sevilla.
Y si bien ocupar el nivel de Madrid Barajas se antoja imposible -tengamos en cuenta que el Prat de Barcelona mueve 142.000 Toneladas- sí que es posible alcanzar niveles como los del aeropuerto de Vitoria con sus 55.000 Toneladas.
Si asumimos ese reto el problema es plantearnos el cómo hacerlo. Y si bien el reto es difícil, no por ello es imposible y para ello es necesario:
1º.- Que así lo asuman Ayuntamiento, la Cámara de Comercio y las organizaciones empresariales y sindicales de Sevilla para interesar a AENA a que afronte las autorizaciones e inversiones necesarias.
2º.- Abrir el aeropuerto las 24 horas 365 días al año, algo que no es difícil puesto que actualmente el aeropuerto cierra de 1:30 a 4:30.
3º.- Dotarlo de un sistema, el ILS cat III, que permita el despegue y aterrizaje en situaciones difíciles. Actualmente cuenta con el sistema ILS/DME cat I.
4º.- Dotarlo de un Punto de Inspección Fronterizo (PIF) completo para todo tipo de artículos, incluyendo pescado, marisco fresco y animales vivos. Actualmente carece del mismo.
5º.- Dotarlo de un punto de Aduanas con sistema EDI (Intercambio electrónico de datos)
6º.- Dotarlo de un Punto One Stop, ventanilla única de servicios aeroportuarias
7º.- Y en cuanto a Infraestructuras NO es necesario contar con una nueva pista, pero si al menos contar con instalaciones que permitan el manejo de cargas de hasta 11 toneladas, cuatro terminales de carga, una terminal de perecederos con temperatura controlada, un centro intermodal de carga terrestre y aérea, un centro de consolidación de carga para su salida por camión a través de cualquier aeropuerto europeo, además de los imprescindibles muelles de carga por camiones paletizados, en roller beds y la disponibilidad de control por rayos X.
Con estas premisas Sevilla estaría en disposición de alcanzar un puesto puntero en el transporte aéreo de mercancías pues no hay que olvidar nuestra ventaja competitiva respecto a África, las Islas Canarias y el que en nuestro Aeropuerto ya operan tres de las mayores empresas de carga como DHL, UPS y TNT. ¿Aprovechará de una vez Sevilla sus oportunidades o será este otro avión que dejamos pasar?





