Por Juan Lebrón. Productor cinematográfico.
Durante 40 años, cientos de artistas y técnicos de cine y televisión que vinieron contratados a Sevilla para mis producciones, comer y cenar en Casa Robles era una de la cláusulas obligatorias, implícitas e invisibles en el contrato.
Entrando a la derecha, en la mesa de la chimenea, ocasionalmente también en ”La Sacristía”, imaginamos, soñamos, acordamos, discutimos y creamos muchas de las cosas maravillosas que luego pudimos llevar a las pantallas; gracias, entre otras cosas, a la extraordinaria comida; al buen humor y a la profesionalidad con que siempre nos atendió Juan Robles, su familia y su fabuloso equipo…
Le he comunicado hoy la noticia a amigos como Saura, Gutiérrez Aragón y a muchísimos más, que durante decenas de años hicieron de Casa Robles y de su acogida, santo y seña de la calidad y la amabilidad proverbial de la hostelería sevillana… y han quedado sumidos en la tristeza y en el sentimiento.
Allí comí o cené durante 40 años con medio cine español y con personalidades como Coppola o Spilberg; Camarón decidió allí por fin rodar Sevillanas, porque le gustaba el Director, que alguien le había dicho que era el genio que había conseguido abrir las aguas en la película de Los Diez Mandamientos; un día a la entrada de su restaurante en la calle Álvarez Quintero, reconocieron a Carlos Saura como el exmarido de “ La hija del Gordo y el Flaco”.
Son tantas las historias cuya desaparición hoy de Juan traen a mi memoria y empañan mis ojos, que solo puedo y quiero enviarles un abrazo muy especial, fuerte y emotivo a Francisca, a Pedro y a Laura; a toda su demás familia y a esa otra enorme y tan querida por Juan como que la formaban sus maravillosos y queridos empleados… a los que yo considero mis amigos.
Ojalá pronto, esa mesa que durante 40 años acogió a lo mejor del cine español, y que guarda y recoge tantos secretos, quede señalada en consonancia con la importancia que representó y tuvo en la pequeña historia sentimental y efectiva de la ciudad de Sevilla.
Un abrazo muy fuerte para todos.





