El Tercio de Olivares ha vuelto a brillar en su compromiso con la historia, la cultura y el patrimonio artístico de la ilustre villa condal de Olivares. En esta XIX edición, celebrada del 19 al 22 de mayo e inaugurada por el Duque de Alba, Carlos Fitz James, volvieron a reafirmar el valor de los tercios españoles y su relación directa con don Gaspar de Guzmán y Pimentel, Conde Duque de Olivares.
Es cierto que desde hace una década las ferias temáticas históricas han “invadido” nuestro país. Pero la de Olivares presenta características únicas que la distinguen sobre la inmensa mayoría. Junto al cuidado del evento, y al patrimonio circundante que le sirve de escenario, está su gran oferta cultural y sobre todo el contar con la institución de recreadores “Tercio de Olivares” que se caracterizan ( no se disfrazan) con indumentarias rigurosas y de empaque. Una asociación que se involucra en importantes actos culturales y sociales no solo en Olivares y en Sevilla capital, sino que cada vez esta más presente en distintos puntos del estado español y con proyectos de colaboración internacional.
El campamento
En esta XIX edición del Barroco junto a los habituales desfiles del Tercio, hubo un interés específico por contextualizar su presencia. Para ello, el Tercio de Olivares erigió un “campamento militar de los tercios” compuesto por tiendas que sirvieron de soporte para desarrollar las distintas actividades como un taller de vestimentas femeninas del siglo XVI y XVII, de las diferentes armas portadas por soldados de los tercios, así como los distintos oficios que se generaban en su torno. Muy instructiva resultó la exhibición de armas con formación de picas y exhibición de esgrima antigua por parte del grupo Código Mercenario, grupo muy afín a las actividades del Tercio de Olivares. El experto Antonio Gamero puso una singular nota de erudición al ir explicando procesos y técnicas poco conocidos con un lenguaje muy asequible para todo tipo de visitantes.
El Taller de Infantes: la cantera de los amantes de los Tercios
Este año fue especialmente emotivo y espectacular el “taller de infantes» con inscripción de decenas de niños que disfrutaron de manualidades de picas, morriones y figuras de soldados en plastilina, nociones de formación militar para desfile y un divertido taller denominado “Tercio colorea”.
A los “niños infantes” se les entregó un diploma de alistamiento al tercio de Olivares. El documento generó mucha expectación al ser realizado a pluma por un “archivero». “La acreditación” les sirvió para poder desfilar con soldados de los tercios “de verdad”. Un desfile del que disfrutaron enormemente padres, jóvenes infantes y el público en general por la ilusión contagiosa de los niños.
Así mismo tuvo una gran afluencia su stand informativo, lugar de encuentro para todos los interesados en la historia de España y en sus tercios españoles donde dieron a conocer la asociación, sus objetivos y las interesantes actividades que realizan a lo largo del año.
En esta XIX edición, ha sido muy parangonada su exposición de dioramas en las estancias del palacio del Conde Duque, y la organización de la conferencia de la Dra María Fidalgo Casares. La investigadora por primera vez avanzaba su trabajo sobre las concomitancias de la ideología pictórica del propio Conde Duque de Olivares con el afamado pintor de Batallas Ferrer-Dalmau.
Una exitosa edición más del Barroco de Olivares, todo un revulsivo económico y turístico, que sin lugar a dudas tiene en la presencia del Tercio de Olivares, un bastión de lustre para el casco histórico de la ilustre villa condal.
- Foto. Zu Sánchez
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