Francisco González Peña, “Paco Coria”, es un compositor con una prolífica trayectoria de muchas décadas, aportando numerosos éxitos en forma de sevillanas y canciones a grupos de renombre como Los Romeros de la Puebla, Marismeños, Amigos de Gines, Ecos de las Marismas, María de la Colina, Brumas, Sal Marina, Carlotas o Ecos del Rocío, entre otros muchos, a lo que se suma un total de 32 pregones que ha dado. Con motivo de tan extensa como fructífera trayectoria recibió en fechas recientes (el pasado 17 de febrero) un merecido homenaje en nuestro pueblo, Coria del Río.

– ¿Cómo nació su vocación compositora?
– Ya de niño me gustaban las poesías, y de joven recuerdo que mi madre pillaba entre mis libros algún que otro poema. Esta afición se acrecienta con el paso del tiempo.
Siempre me gustaron los poetas andaluces, algunos más que otros, siendo seguidor de Miguel Hernández, Lorca o Bécquer, entre otros. También de un coriano ilustre como fue para mí Rodríguez Mateo, con su andaluz vocabulario, sin olvidarme de José Larralde y Jorge Cafrune, dos grandes de la poesía argentina.
– Aprovecho la ocasión para preguntarle por su conocido seudónimo Paco Coria, ¿podría contarnos cómo nació y en qué circunstancias se registró?
– Mis primeros temas grabados fueron con Ecos de las Marismas, grupo que fundara Daniel Martínez y fueron “Yo he visto tanta verdad y tanta mentira” y “Ay, Puente del Ajolí”. Con ese corto bagaje, estuve con él en la SGAE y me hice socio de esa entidad.
Corría el año 1978 y más tarde, llegarían los grandes éxitos de la mano de ese grupo, tales como “Padre, ¿por qué los caminos?”, “La medalla”, “La carreta”, “Tu simpecado y el mío” y un largo etcétera. A partir de ahí, empezaron a interesarse por mis temas grupos tan emblemáticos como Marismeños, Romeros de La Puebla y Amigos de Gines.
Lo de ¿por qué Paco Coria? Mi nombre, Paco y el apellido de mi pueblo. Más fácil, imposible. Al ser mi padre Modesto, yo era el Paco Modesto, pero por vergüenza a ser conocido, decidí lo de Paco Coria. Ahora resulta que todos me conocen como Paco Coria y no como Paco Modesto.
– ¿Cuál es el secreto del éxito de un buen compositor?
– Muy sencillo: un tema muy bueno con una música mala no llega a ninguna parte, aunque sea el Quijote, pero una letra medianamente buena con una buena música llega muy lejos, ya que se puede tener un buen contenido poético, pero sin una buena música, no se canta.
– ¿Ha tenido referentes a la hora de componer?
– Cuando empiezo hay un manojo de autores que eran y han sido muy importantes en el mundo de las sevillanas como Manuel Pareja Obregón, Aurelio Verde, Martín Vega Sanz, Joaquín Oliva (Maestro Oliva) o Paulino González.
Luego aparezco yo con una forma de hacer distinta a la de ellos, que encajaba en los huecos que estaban vacíos de esos contenidos.
– De los muchos grupos de renombre para los que ha compuesto, ¿cuál ha sido el que más le ha marcado?
– Me marca, en principio, Eco de las Marismas, porque con ellos fueron mis mayores éxitos, y es por ello que el resto de mis compañeros se decidieron a trabajar conmigo. Más tarde, empiezo a trabajar con Marismeños y Romeros de la Puebla, teniendo grandes éxitos, y a continuación, con Amigos de Gines, María de la Colina, Brumas, Sal Marina, Carlotas y Ecos del Rocío, entre otros muchos a lo largo de la Historia.
– ¿Qué influencia ha tenido el Rocío en su obra?
– Muchísima. Yo empiezo a ir al Rocío en 1973, porque antes era todo de oídas, y lo que sabía era en base a lo que me decían y no a lo que veía, y a partir de esa fecha he estado 47 años sin faltar al Rocío ni una vez, y siempre traía las alforjas llenas de alimentos para escribir lo que necesitaba, de sentires, decires, visto y no visto, creencias y no creencias, y vivencias mejores y peores, lo que ha llegado a hacer un total de casi 1500 temas registrados ante la SGAE, y 700 de ellos dedicados al Rocío.
– Dado que usted ha sido presidente de una institución centenaria como el Coria C.F. ¿Qué logros destacaría al frente del club?
– Destacaría el esfuerzo que se hizo por sanear el club, y en lo deportivo, confeccionar un equipo en el que el 90 % de los jugadores eran canteranos del Coria C.F. También homenajeé a todos los futbolistas corianos que vivían en aquella época y que habían jugado en el Coria C.F.
Mi vida siempre estuvo vinculada al club, no en balde fui jugador de los infantiles, juveniles y amateurs en aquellos tiempos, así como estuve de directivo en cinco candidaturas y, entre ellas, de vicepresidente.
– Al igual que usted, su abuelo fue presidente del Coria C.F. ¿podría hablarnos sobre él?
– Uno de los motivos por los que me presenté para presidir el Coria fue en agradecimiento a mi abuelo Florencio Peña Luna, que, bajo mi punto de vista fue el eterno presidente del Coria C.F. en tiempos difíciles para manejar el club, algo que se puede confirmar en las hemerotecas del Coria y el Sevilla F.C., dada la complicidad con el mismo. No en balde, fue la época en la que más futbolistas corianos vistieron la elástica del Sevilla F.C.
Además, estuve con mi abuelo cuando se puso la primera piedra en la construcción del Ramón Sánchez-Pizjuán, algo que se recoge en una fotografía del ABC de la época, que era lo que entonces había.
– Además de la música, ¿cuáles son sus aficiones?
– Mi mayor afición es el fútbol, ya que sigo al Coria C.F., siendo uno de sus primeros socios y quisiera destacar mi preferencia por el Real Betis Balompié.
(Doy fe de que ha sido directivo del Coria C.F. desde 1973, ya que me ha mostrado sus carnés. A todo ello, no debe olvidarse que, de manera posterior a su presidencia, compuso el Himno del Centenario del Coria C.F., titulado “Coria, siempre Coria”, cantado por una coriana emblemática como Pastora Soler).
– Habida cuenta de que usted ha vivido toda le época democrática en España, ¿quién diría que ha sido el mejor presidente del gobierno?
– Creo que Adolfo Suárez tuvo mucho que ver con la democracia, aunque fue sin duda Felipe González quien hizo que este país cambiase.
– Por último, y para concluir tan fructífera entrevista, quería plantearle una pregunta personal que tiendo a formular a todos mis entrevistados: ¿es usted creyente? ¿Qué papel ocupa la religión en su vida?
– Sí, soy creyente y mi máximo exponente es Jesucristo.





