
Ángel Montealegre nació el 3 de Septiembre de 1961 en Alcázar de San Juan (Ciudad Real). Es diplomado en Magisterio y secretario de Administración del Centro Asociado de la UNED en Alcázar de San Juan. Ha sido concejal del PSOE y luego de UCIN en el Ayuntamiento de dicha localidad entre 1987-2015 y diputado provincial en la la Diputación de Ciudad Real entre 1991-2007. Tras abandonar el PSOE, creó la formación localista Ciudadanos por Alcázar (CxA) y en 2012, UCIN en un intento de aglutinar a los partidos independientes de España. Ha sido, a su vez, segundo teniente de alcalde y concejal de Promoción Económica, Ciclo Hidráulico y Contratación del Ayuntamiento de Alcázar de San Juan en la legislatura 2011-2015, en coalición con el PP.
– Me gustaría comenzar preguntándole por el logotipo de su partido, ¿cómo se creó? ¿los colores verde y naranja hacen referencia a los colores de la UCD en su día?
– Se debe a que los colores verde y naranja son los colores de La Mancha: el color ocre de los campos de la tierra árida castellana, la tierra plana, y el verde de los viñedos. A diferencia de UCD, no es tanto naranja como ocre, aunque es cierto que hay una coincidencia con los colores de UCD, igual que el naranja también usado por Ciudadanos y el verde de VOX y los grupos ecologistas.

– Le planteo una pregunta frecuente por mí a mis entrevistados que se dedican a la actividad política. ¿Quiénes son sus referentes políticos nacionales e internacionales?
– Mi referente político número uno, de quien suelo visitar su sepultura en Ávila, es Adolfo Suárez, y mi frase favorita, de hecho, es la que figura en su epitafio: “La concordia fue posible”. Tengo 63 años y he vivido la Transición, recordando a un hombre que fue un auténtico hombre de Estado, trabajando con el Rey, pese a que hoy esté muy denostado, para hacer posible la época más gloriosa que hemos podido tener, y seguimos disfrutando del trabajo que hizo en la Transición.
A nivel internacional admiro a muchos Noble de la Paz que han trabajado por la concordia, que es hacia donde debemos ir.
– ¿Qué opina sobre los diferentes presidentes de la democracia?
– Considero, en línea con lo que he dicho antes, que el mejor presidente ha sido Adolfo Suárez, y desde orillas ideológicas distintas, de Felipe González y Alfonso Guerra a José María Aznar, le han reconocido su labor y su figura indiscutible.
A Felipe González también lo considero un hombre de Estado, a quien se le debe la modernización de España y la reconversión industrial, pero al igual que los demás presidentes, su primera etapa ha sido mejor que la segunda. En su caso, sus dos primeras legislaturas fueron mejores que las dos siguientes, igual que Aznar y Zapatero tuvieron una primera legislatura mejor que la segunda.
Aznar tuvo una primera etapa brillantísima en el plano económico, siendo el presidente que mejor ha gestionado la economía, aunque tuvo la desgracia de la guerra de Irak y el mayor atentado terrorista de la Historia, en Atocha, no sabiendo gestionar esa situación.
Zapatero, como he dicho antes, tuvo una primera etapa buena, sobre todo en materia de servicios sociales, donde puso en marcha la Ley de Dependencia, que ha sido aplaudida en el mundo y que sigue viva, continuándola Rajoy. Luego nos hizo creer que estábamos en la Champions League de la economía y tuvimos un rescate. Hay que recordar que fue el PSOE quien recortó las pensiones de los jubilados y el sueldo de los funcionarios.
Rajoy fue un gran gestor económico y una persona afable, algo que trasladaba a la opinión pública, ya que tenía cierto feeling, pero le arrastraron problemas de corrupción de su partido.
Lo peor está pasando ahora con este presidente del gobierno que tenemos (Pedro Sánchez), que nos está dejando un país dividido y polarizado, además de llevarnos a la quiebra por mucho que lo tape. La economía es como un cáncer, ya que hace su trabajo con el tiempo, y España no puede aguantar el ritmo de vida que lleva: nos endeudamos para todo y nos venden que somos el país que más crece de la UE, pero cuando aflore lo vamos a pasar mal.
– Ya que su región es Castilla-La Mancha, quería preguntarle, por curiosidad, ¿quién considera que ha sido su mejor presidente autonómico?
– Considero que José Bono, que al haber estado veinte años en el cargo, es difícil compararlo con otro, aunque me ha defraudado totalmente en su última etapa. En su labor de gobierno trajo desarrollo y progreso a nuestra región. Lo he conocido, además, personalmente en mi etapa en el PSOE, y demostró ser eficaz en la cuestión agraria e hidráulica, donde tenía un gran consejero.
– Atendiendo a que ha militado en el PSOE, entiendo que ha experimentado un proceso de evolución ideológica de la socialdemocracia y el centro-izquierda al centro socioliberal. ¿Qué le llevó en su día a decantarse por el PSOE y cómo ha sido ese proceso de evolución ideológica?
– Me afilié a las Juventudes Socialistas arrastrado por mi hermano mayor a los 16 o 17 años, y en aquel momento, mi nivel de formación ideológica era escaso, pero me enganchó Felipe González, que es un hombre de Estado fuertemente carismático que tenía cercanía incluso con las organizaciones empresariales y la Iglesia. Cuando pertenecía al PSOE he sido concejal y diputado provincial de la Diputación de Ciudad Real. Yo comulgaba fuertemente con las ideas del PSOE de Felipe González y luego, Zapatero me ilusionó, pero después me decepcionó y acabé dejando el PSOE cuando aún estaba Zapatero.
Con lo que está pasando ahora en España, creo que este PSOE está dañando al país como nunca antes ha ocurrido y por ese motivo, me siento orgulloso de no militar y haber abandonado el partido.
También hay un grupo importante de socialistas católicos que incluso tienen una asociación que no recuerdo ahora su nombre.
– Sí, Cristianos Socialistas, de hecho, una amiga mía a la que también entrevisté, perteneció en su momento.
– Efectivamente. He evolucionado hacia una concepción moderada de la vida a raíz de desvincularme del PSOE, y puedo apoyar propuestas que me parezcan razonables con independencia de que vengan de partidos de izquierdas o de derechas porque, por ejemplo, VOX no es de ultraderecha, que no es más que un discurso que le funciona a la izquierda.
Creo que los problemas climáticos, sociales y de inmigración hay que resolverlos desde la unión, el consenso y el acuerdo. Siempre me remito, por ello, a esa frase de Adolfo Suárez “La concordia fue posible”. ¿No va a ser posible la concordia en estos tiempos si lo fue cuando murió Franco?
– Ya que ha mencionado a VOX, ¿qué opina sobre el partido de Abascal?
– Tengo muchos amigos en VOX. Creo que es un partido que está atado en España al discurso de la inmigración cuando se tendría que alinear con la postura de la Iglesia, que consiste en regularizar la situación de miles de personas, ¿por qué no lo hace? Creo que no son capaces de moderar y flexibilizar su discurso en esta materia, aunque es cierto que debe haber un control de fronteras. No obstante, creo que se equivocan en esa obsesión y ese discurso puede funcionar en Estados Unidos, Hungría y Polonia, pero no en España, y si VOX aguanta es gracias a la crisis de liderazgo del PP, pero si los populares tuvieran un liderazgo sólido, sería muy diferente.
Desde UCIN también se intentó llegar a un acuerdo con VOX en 2015, cuando no tenían representación, para ir juntos a la alcaldía de Toledo. Nos reunimos en Madrid con Santiago Abascal y Espinosa de los Monteros en un encuentro que duró una hora y media. Abascal me pareció un hombre formidable y Espinosa de los Monteros, una persona encantadora.
En cualquier caso creo que VOX puede bajar, pero no va a desaparecer.
– Usted comenzó creando Ciudadanos por Alcázar (CxA) tras su paso por el PSOE, ¿cómo cristalizó la idea de unir a todos los partidos independientes bajo las siglas de UCIN?
– A lo largo de la democracia, con motivo de las primeras elecciones municipales de 1979, siempre ha habido partidos independientes que, en su mayoría trabajaban por sus localidades. Durante muchos años milité en el PSOE, y en Alcázar de San Juan tengo un gran amigo al que me gustaría mencionar, que es Joaquín Caparrós, entrenador del Gimnástic de Alcázar.
Trabajamos en la idea de unirnos los partidos independientes, ya que, de ese modo, somos más fuertes, y ese esfuerzo cristalizó en UCIN.
Tenemos los mismos Estatutos de ámbito nacional y a lo largo de tres elecciones municipales a las que nos hemos presentado, hemos conseguido alcaldes y concejales en toda España.
– En su día intentaron llegar a un acuerdo a nivel nacional con Ciudadanos que no se pudo cerrar. ¿Por qué no fructificó dicho acuerdo?
– Cuando firmamos aquel acuerdo en Madrid con las manos derechas de Albert Rivera, José Manuel Villegas y Fran Hervías, en un momento en el que Ciudadanos había triunfado en Cataluña y aún no había dado el salto a toda España. A través de la firma de dicho pacto, acordamos ir juntos a las elecciones municipales, ya que ellos subían como la espuma, aparecían en televisión todos los días y eran un partido en alza. No obstante, todos los acuerdos que había cerrado Ciudadanos con partidos pequeños como el nuestro se cancelaron sin dar siquiera una explicación, algo que me sentó mal porque la palabra y los acuerdos hay que cumplirlos.
A pesar de aquella experiencia, mantengo buena relación con Carlos Pérez Nievas, actual secretario general de Ciudadanos, con el que he estado recientemente comiendo en Madrid.
– En 2021, suscribieron con el PP un acuerdo de colaboración a nivel nacional. ¿En qué consistía dicho acuerdo? ¿Sigue vigente? A día de hoy, a nivel local, ¿supone pactar preferentemente con el PP o dejan libertad de pactos a sus agrupaciones locales?
– Los Estatutos de UCIN confieren plena autonomía a sus agrupaciones locales, aunque deben ceñirse a un Código Ético y unas líneas rojas, las cuales no permiten llegar a acuerdos con partidos que quieran romper la Constitución. En este sentido, tenemos acuerdos con PP y PSOE a nivel nacional, y en Alcira (Valencia) tenemos un acuerdo no sólo con el PSOE sino con Compromís, que es un partido similar a Podemos, ya que en los municipios, aquello que se pacta es sobre el programa electoral de UCIN.
El acuerdo al que te refieres suponía que a la hora de unir fuerzas en las diputaciones y comunidades autónomas, el referente de UCIN sería el PP.
UCIN es un partido independiente que se nutre en un 95 % del centro-derecha, estando, por lo tanto, más vinculado a la derecha, de hecho, hemos pactado más con el PP. No obstante, aquel acuerdo se firmó con el equipo del PP de Pablo Casado y aparece la fotografía con Alberto Casero, el diputado que se hizo famoso por su error a la hora de votar la reforma laboral. Cuando ha entrado Feijóo, ese acuerdo ha sido suspendido sin informarnos, porque Ciudadanos, al menos, nos llamó para decirnos que se cancelaba.
– Cuando ha señalado que UCIN se nutre en un 95 % del centro-derecha, ¿se refiere a que en esa proporción sus miembros proceden del PP?
– Sí, en su gran mayoría proceden del PP, de personas que han sido alcaldes y concejales, y recientemente se han sumado algunas personas que también proceden de VOX.
– En la web de UCIN, en el apartado que hace alusión a sus principios y propuestas marco, aluden a una reforma del sistema fiscal de manera genérica, ¿en qué consistiría dicha reforma y a qué figuras impositivas afectaría?
– Creemos que los impuestos que pagamos en base al IRPF, el Impuesto sobre el Patrimonio y Transmisiones Patrimoniales Onerosas, entre otros, hace que muchísima gente tenga que destinar buena parte de sus salarios a pagar impuestos, y como alternativa proponemos una rebaja generalizada de todos los impuestos.
Consideramos que las herencias deben tributar dentro de lo normal. No hablo de palacios ni de empresas, pero todo lo que grava la renta del trabajo debe ser suavizado porque, cuando nos dicen que hay que equiparar a España con el resto de Europa en nivel de impuestos, creo que la fiscalidad se debe ajustar a lo que un español medio gana, que no es lo que gana un inglés o un sueco.
Hay que aliviar a la clase media, que es la que sostiene el país, y si el dinero que nos ahorramos de carga fiscal lo invertimos, el nivel de producción del país aumentaría. En los municipios en los que gobernamos tenemos como línea roja no aprobar ninguna ordenanza fiscal por encima del IPC, que marca el coste de la vida.
– En cuestiones de política nacional, ¿sus agrupaciones locales tienen libertad de voto o deben seguir unos parámetros?
– En política nacional, las directrices las marca la Junta Directiva Nacional de UCIN, que no entra en cuestiones locales como la gestión de los presupuestos. Todo lo que se refiere, por tanto, a la política nacional lo marca el partido a nivel nacional, pero al ser un partido municipalista no hay conflicto.
Tenemos concejales en Cataluña que cuando tienen dudas sobre estas materias, les digo que somos constitucionalistas, y cuando en muchas ocasiones decimos que somos independientes, algunos se creen que somos independentistas, cuando son conceptos completamente distintos.
– ¿Qué política migratoria propone su partido?
– Somos firmantes junto al partido Por un Mundo más Justo (PUM+J) una ILP que espero y deseo que salga adelante porque España necesita inmigrantes. Hemos propuesto regular a 500.000 inmigrantes que llevan años trabajando en España, y aquí me alimento por completo de las directrices de la Iglesia Católica.
Conocí a Manolo Marín, que fue presidente del Congreso, y que, además, era de Ciudad Real, y cuando era secretario de Estado para Europa dijo que había que eliminar las barreras para que la gente que vivía en África vinieran a Europa, porque no hay muros ni vallas que no puedan saltar.
Necesitamos mano de obra y los índices de natalidad son los que son, por lo que debemos abrir las puertas porque, de ese modo no sólo los ayudamos a ellos sino que ayudamos al país, y para ello, debemos trabajar para que se integren en la sociedad.
Esta es la opinión de UCIN y me da igual perder votos por ello, ya que soy consciente de que hay gente más de derechas que les parece una barbaridad lo que estoy diciendo.
– ¿Qué postura tiene UCIN sobre el aborto y la eutanasia?
– UCIN como partido no tiene una posición oficial sobre el aborto y la eutanasia, ya que somos municipalistas y estas cuestiones trascienden de la gestión municipal, quedando en la concepción personal de cada uno.
En mi caso concreto, estoy totalmente en contra del aborto por razones personales y familiares. Yo fui padre a los 20 años y mi mujer, a los 19 años, y mi hija mayor tiene ya cuarenta años. Soy contrario porque, de no ser así, no la habría conocido a ella ni a sus hijos, que son mis nietos, y doy gracias por haber decidido tirar para adelante. Si con 20 años hubiera tenido esa desgraciada opción a la que muchos jóvenes recurren por miedo, presión e incertidumbre, no sé qué hubiera hecho.
Creo que la inmensa mayoría del partido dice no al aborto con ciertas condiciones, y creo que la ley de tres supuestos (violación, malformación del feto y peligro inminente para la madre) de Felipe González fue un gran acierto. Pese a que en su momento generó mucha incertidumbre, a lo largo del tiempo ha sido aceptada por los sectores conservadores e incluso por la Iglesia, que no ha hecho de esto un caballo de batalla, aunque, es evidente que la Iglesia se opone tanto al aborto como la eutanasia, pero es consciente, al igual que yo también lo creo, que hay que ayudar a las madres y disuadirlas para que no recurran al aborto.
A mí me da igual si el feto es o no persona porque, en cualquier caso, es una persona que va a nacer.
Sobre la eutanasia tengo dudas y creo que depende de cada caso. Sólo conozco un caso, de una familia de amigos, que al final murió sin eutanasia, pero generó un conflicto y un debate interno entre amigos. Yo lo entendería si veo a un ser querido en esa situación que ha expresado su voluntad.
– ¿Qué opina sobre el laicismo y la presencia de la religión en el espacio público?
– Creo que es más que necesaria la presencia de la religión en la vida pública por los principios que inspira. Por ejemplo, la inmigración es un tema en el que la Iglesia es más revolucionaria que nadie y a día de hoy, está avanzando mucho, y sus principios deberíamos traerlos al día a día porque no veo que sea una institución que lance mensajes de ataque contra ningún país, sino que, por el contrario, ayuda en las catástrofes y conflictos de todo el mundo y contribuye a la moderación de los discursos.
En la campaña del Impuesto sobre la Renta, la Iglesia demuestra lo mucho para lo que sirve su aportación. Ojalá la Iglesia tuviera más presencia pública.
– A El centro ha sido un espacio efímero y circunstancial como lo acreditan los casos de UCD, CDS, PRD, UPyD y más recientemente, Ciudadanos. ¿Tratan de abanderar el espacio de centro a nivel local? ¿Cree que a escala municipal tendría más recorrido que en la política nacional?
– Sí, de hecho, nosotros somos muy de centro y tenemos como referente a Adolfo Suárez, pero en España lo que funciona son los extremos: el Real Madrid y el Barça, la izquierda y la derecha.
Hay muchas personas que se dicen de centro-izquierda y centro-derecha, y la mayoría de los partidos independientes se sitúan en el centro, pero para llegar a la política nacional hace falta ingentes recursos económicos que un partido pequeño no tiene. Por ejemplo, Ciudadanos, hasta que no les financió el Banco Sabadell, tenía la repercusión que tenía, contando además con un catedrático como Francesc de Carreras y un dramaturgo como Albert Boadella.
– Recientemente ha surgido un proyecto político confederal como Unión Municipalista, del que UCIN forma parte. ¿Pretenden unir a todos los partidos independientes de España?
– Yo soy vicepresidente de Unión Municipalista y tras un año de trabajo vamos a tener nuestra primera asamblea.
Es muy bonito promover la unión de todos los partidos municipales, pero ir del municipio a la comunidad autónoma supone ir un paso más allá porque requiere que haya una confluencia ideológica, ya que coexisten partidos independientes de izquierdas y de derechas, así como los de la España Vaciada, que no quieren perder sus siglas. Veremos en qué fragua esto.
De los partidos que confluyen en Unión Municipalista el que más fuerza tiene es UCIN, pero los partidos independientes que hay en la Comunidad Valenciana viran más hacia la izquierda, mientras que nosotros somos un partido de centro y queremos trasladar un mensaje tranquilo y natural.
En Andalucía, 100×100, creado por Juan Franco, alcalde de la Línea de la Concepción, intenta implantar su marca política, presentándose con sus propias siglas al margen de Unión Municipalista. En cualquier caso, si esta unión no fuera posible, cada partido tiene su vida propia.
– ¿Qué fuerza electoral tendrían en el caso de unirse todos los partidos independientes que existen en España y concurren a las elecciones municipales?
– Figura en los datos del Ministerio del Interior, que bajo el apartado “Otros” recoge a un total de 6000 concejales. Si realmente se unieran todos los partidos independientes, algo que parece utópico, tendrían miles de concejales y cientos de alcaldes porque suman más de dos millones de votos en todo el país. Es una utopía pero el dato estadístico lo tienen a su favor.
– Para ir concluyendo, le quería formular una pregunta personal común a todos mis entrevistados: ¿es usted creyente? ¿qué papel ocupa la religión en su vida?
– Soy católico y pertenezco a la generación del baby boom porque he sido educado en la religión católica, y de hecho, uno de mis mejores amigos es el párroco de Alcázar de San Juan, aunque es cierto que no vivo el catolicismo practicándolo intensamente. Si tengo que ir a una misa, pero no asisto asiduamente.
Soy un gran forofo de “Misioneros por el Mundo”, que considero que es de lo mejor que hay en televisión, y los sábados y domingos, que es cuando lo emiten, como estoy siempre en casa, lo veo. Admiro cómo el sentido del catolicismo lo llevan a lo largo y ancho del mundo.
También he sentido un feeling tremendo hacia el nuevo Papa, León XIV, que desde el primer momento que apareció me dio una buena sensación.
– Y por último, ¿es usted aficionado al fútbol? ¿es de algún equipo?
– Sí, me gusta el fútbol por tradición familiar, y los hijos solemos ser del equipo de nuestros padres. Soy del Athletic de Bilbao, donde ha entrenado mi amigo Joaquín Caparrós, y he ido varias veces a Bilbao, y también del Betis aunque a Joaquín, que es muy sevillista, eso ya no le gusta.
También soy más del Atlético de Madrid, ya que no soy simpatizante de los grandes equipos como el Real Madrid o el F.C. Barcelona.





