
¿Begoña está enamorada?
Yo no lo puedo saber;
pero como puede ver
está bien enmarronada.
Y es que fuera del tibor
fue y soltó la miada
acostumbrada al barullo
de los negocios del padre
donde Bego fue criada.
La fuerza de la costumbre
ha formado tal liada
que Pedro pidió la baja
entre mareos y arcadas,
¿por miedo, o está preñado?
Pero en fin una cheada,
sinónimo de mal gusto
de arrogancia exagerada.
Veremos qué pasa el lunes
cuando Pedro se incorpore
con la careta abollada.
La Sexta se hará la sueca
y toda prensa comprada
se pondrá a mirar pa Cuenca
sonriente y muy callada;
pues dicho «sin acritud»
(como Felipe afirmaba)
vaya follón que has formado…
Bego…¡ Tremenda cagada!





