Son los carnavales una extraordinaria ocasión para gozar de unos días donde se nos permite criticar sarcásticamente a personas, grupos e instituciones que habitualmente o están blindados o no nos atrevemos a poner en solfa.
Nos hemos acostumbrado a que durante el resto del año las burlas más hirientes desde los medios más influyentes se dirijan contra grupos, partidos, personajes, ideas y valores de la derecha, Franco y los vencedores de la guerra civil, los curas y la Iglesia, y cosas así; mientras que grupos, partidos, personajes, ideas y valores de la izquierda y del progresismo, santones e iconos de la farándula cultureta resultan venerados, intocables y protegidos desde poderosas instancias.
Sin embargo, todo cambia cuando llegan estas fechas y comprobamos el valor carnavalero de la pluralidad y diversidad que caracteriza el tono de una gran mayoría de chirigotas a través de agudísimas letras burlándose de… grupos, partidos, personajes, ideas y valores de la derecha, Franco y los vencedores de la guerra civil, los curas y la Iglesia, y cosas así; mientras que grupos, partidos, personajes, ideas y valores de la izquierda y del progresismo, santones e iconos de la farándula cultureta siguen resultando intocables. Conmovedor.





