
Gracias a Pilar Fuertes Aguilar
El nuevo entretenimiento
de este esperado diciembre
además de las guirnaldas,
los turrones y el ambiente,
es ver explicar sus planes
a ese ministro, Óscar Puente,
o Puentes, que da lo mismo
mirándole tanto diente.
Recuerdo como lloraba
gritando como un demente
el día que se estropeó
un tobillo ante la gente.
Y desde que los transportes
son su patata caliente,
los trenes se descarrilan,
no salen o llegan tarde.
Todos miran al ministro
a ese mago de Óscar Puente,
o Puentes, que es cosa igual,
y te pone a contar dientes
como si fuera un teclado,
para entretener la mente
de todito el personal
y con la cosa candente
Sánchez, ultima la trampa
coge el hierro incandescente
y marca la piel de toro,
con amnistía corriente.





