Es una práctica que viene siendo denunciada desde hace años, pero que resulta aún más grave en las actuales circunstancias de una Sanidad que afronta los contagios del coronavirus: son los “bises”, la práctica que consiste en citar a varios pacientes a la misma hora, una auténtica vergüenza del sistema sanitario según el criterio del Sindicato Médico Andaluz en Sevilla.
Los denunciantes lo exponen con detalle: “Si usted llama a su centro y tiene la suerte de que le contesten y le den una cita a una hora concreta, puede que a esa misma hora ya estén citados otros 10 pacientes antes que usted, aunque nadie se lo diga. La imagen lo demuestra: 11 pacientes citados a la misma hora, en una misma consulta, el día 3 de septiembre. Ese día, en esa consulta, había 36 bises, es decir, a 36 pacientes se les había asignado cita a una hora en la que ya se había citado, al menos, a un enfermo más”.
Parece inconcebible, pero es cierto según las declaraciones de los representantes del Sindicato Médico de Sevilla: “Llevamos años denunciando esta práctica, que impide que los pacientes reciban una asistencia sanitaria de calidad. En un estudio que acabamos de realizar, hemos obtenido pruebas de la extensión de esta práctica en nuestra provincia en la primera quincena de septiembre. Los resultados son devastadores. Hemos obtenido datos de 23 Unidades de Gestión. En todas ellas, excepto una, los bises son una práctica generalizada”.
El Sindicato refiere con minuciosidad sus pruebas: “En el Distrito Aljarafe, que incluye los centros de poblaciones como Camas, Mairena del Aljarafe, San Juan de Aznalfarache, Pilas, Tomares o Sanlúcar la Mayor, sólo este último está libre de bises. Es habitual que se den más de 10 bises por consulta y el 15 de septiembre detectamos el máximo, con 22 bises en una misma consulta. El máximo de pacientes atendidos por un único facultativo en su jornada de mañana fue de 64.
En el Distrito Norte, con centros como los de Alcalá del Río, Cantillana o La Campana, los bises constituyen también una práctica generalizada, siendo el máximo de bises de 36 en una misma consulta y el máximo de pacientes por consulta de 65.
En el Distrito Sevilla, que incluye, entre otras, las Unidades de Alamillo, Amante Laffón, Cachorro, Marqués de Paradas, San Jerónimo, San Pablo o Polígono Norte, nuevamente detectamos bises en todos los centros, con un máximo de 34 bises en una consulta y hasta 65 pacientes citados en la misma consulta.
En el Área de Gestión Sanitaria de Osuna, con centros como los de Écija, Estepa u Osuna, se han dado hasta 36 bises en una consulta, con un máximo de 66 pacientes por jornada.
En el Área de Gestión Sanitaria Sur, donde se encuentran, entre otros, los centros de San Hilario, Morón, Olivar de Quinto o Lebrija, hemos encontrado bises generalizados en todos ellos, con un máximo de 19 bises y 66 pacientes atendidos en una consulta”.
Con semejante y escandalosa situación, los médicos se sienten frustrados y se produce a diario el enfado de los pacientes, que se sienten confundidos acerca de quiénes son los verdaderos responsables de tal desorganización:
“Dado que los pacientes no suelen conocer estos hechos, atribuyen el mal funcionamiento de la Atención Primaria a los profesionales sanitarios, en especial a sus médicos, con los que pagan su enfado. Sin embargo, estos datos demuestran que el médico está sobrepasado por la inmensa carga de trabajo que se le asigna. El hecho de que se trate de una sobrecarga crónica, que se agrava en los periodos de vacaciones hasta llegar a hacerse insoportable, provoca en el médico una sensación de fatiga, frustración y desánimo de consecuencias devastadoras para su salud física y mental.
La caótica realidad que ya no oculta el Sindicato Médico empieza por las peticiones de citas:
“La mayoría de los pacientes soportan con una paciencia admirable que no se atienda su llamada telefónica, que las demoras para su cita con el médico sean de días, y hasta de semanas, o tener que esperar en la puerta de los centros al sol. Sin embargo, esta asistencia sanitaria no es digna. No hay derecho a que en un país como España se preste una atención sanitaria de esta ínfima calidad. El deterioro progresivo de la Atención Primaria, que llevamos años denunciando, se ha visto agravado de forma repentina por la pandemia. Aunque el desastre parece súbito, en realidad obedece a la mala gestión y la infrafinanciación que arrastramos desde hace años.
Según el Sindicato, a esta situación se ha llegado tras cuarenta años de destrucción del funcionamiento de la Sanidad andaluza: “La situación actual no puede ser atribuida en exclusiva a los actuales gestores de nuestra sanidad. No se puede corregir en dos años lo que se destruyó durante 40. Por tanto, que nadie pretenda colgarse medallas poniéndose ahora a nuestro lado, después de ignorarnos durante décadas”.
Valorando la situación actual, opinan que no puede dilatarse por más tiempo en semejantes y lamentables condiciones:
“Tenemos que exigir a la Administración actual que adopte con urgencia las medidas necesarias para poner fin a este desastre. La Atención Primaria no puede esperar más. Dada la escasez de médicos de familia, es urgente la implantación de la continuidad asistencial en Primaria. Los médicos de familia no pueden quedarse a trabajar por la tarde por menos dinero que sus compañeros de Atención Hospitalaria. Esta discriminación tiene que acabar”.
Y concluyen con determinación para requerir soluciones imprescindibles a estas alturas y harturas: “Esta Administración tiene que poner fin de manera inmediata a los bises. Esta práctica infame representa un abandono sanitario de la población, especialmente grave ante la pandemia actual, y castiga de forma inhumana a unos profesionales esenciales en las actuales circunstancias. Si no se adoptan medidas urgentes, nos veríamos obligados a recurrir a las acciones sindicales y judiciales que fuesen necesarias para poner fin a este desastre”.





