Pendientes de la flotilla
los pobres medios sanchistas
de la corrupción, sin pistas,
todo es pura pacotilla.
Se asoman por la escotilla
de esos barquitos de coña
para no entrarle a la moña
de Ábalos, Cerdán, de Koldo,
tapándolos con un toldo
y en eso, ¡salta Begoña!





