
Está difícil la moña
cualquiera mete la mano
pues la mujer y el hermano,
Ábalos, Koldo, ¡qué roña!
Sánchez abrazó a Begoña
y le confesó: – ¡Dimito!
y ella tragándose el grito
gracias a su inteligencia
y su femenina ciencia,
le respondió:
– Mito… Mito.





