A propósito de los sucesivos terremotos registrados en las últimas hora en la ciudad de Granada y sus alrededores, el célebre juez de Menores Emilio Calatayud ironiza sobre los colegios como espacios seguros frente a la pandemia y opina que, así las cosas, si prosiguen los temblores habrá que pensar en enviar a los niños a refugiarse en las escuelas si es que se trata de espacios tan seguros como dicen para otras cosas.
En una entrada en su blog en el día de hoy, Calatayud dice: «En Granada estamos en un sinvivir. Como todos los demás españoles, sufrimos la pandemia y tenemos toque de queda. Es decir, que el virus no te deja estar en la calle. Pero también tenemos los terremotos, que te echan de casa. Miles de granadinos han pasado la pasada noche en la calle por miedo a que se les vinieran abajo los pisos. ¿Qué hacemos? Pues nada, a esconderse a los colegios, que dicen que son muy seguros y apenas hay contagios. La prueba es que no se han suspendido las clases presenciales pase lo que pase en el exterior».
Polémico y provocador siempre, Calatayud ironizaba ayer mismo en su blog con motivo del fallecimiento de una cría en Italia tras realizar un reto a través de la red social Tik-Tok y opinaba que si las redes sociales se han constituido por la cara en censores de los contenidos incluso para censurar al presidente Trump, «también tienen que poder proteger a los niños. Y los poderes públicos deben exigírselo».
En concreto, Calatayud narra los hechos de este modo: «Hace unos días, una chiquilla murió en Italia al intentar superar un reto que vio en la red social Tik Tok, que es la que parece que ahora está de moda entre los menores (‘ahora’ son cinco minutos, seguro que ya hay otra). Desde el principio, las grandes empresas tecnológicas que están detrás de las redes sociales nos contaron la milonga de que ellas eran solo vehículos de comunicación, que no podían controlar los contenidos, que no se podían poner puertas al campo… Lo podían hacer, pero era muy caro y entonces ganarían menos dinero. Ahora, todas las tecnológicas están poniendo puertas al campo, interviniendo para controlar sus contenidos. Por ejemplo, han silenciado a Trump y me parece bien. Y si pueden silenciar al presidente de Estados Unidos, tienen que poder proteger a los niños. Y los poderes públicos deben exigírselo. Italia suspendió Tik Tok, ese es el camino. No vale todo para enriquecerse».





