
Un zorro que era muy cuco
a un funcionario adoctrina;
quiere entrar al gallinero
y llamarse Carolina,
y va al Registro Civil
(con esa labia tan fina)
y con sólo su opinión,
adentrarse en él atina.
-Así me percibo hoy
y mientras el mundo gira,
ya estoy donde debo estar,
jamás pasaré canina…
Si Otegui es «hombre de paz»
¿No puedo ser yo gallina?





