Por más que la dirección del Centro de Mayores Joaquín Rosillo, en San Juan de Aznalfarache, hable de “enormes esfuerzos realizados” y de realizar “todo lo técnica y humanamente posible”, “bajo un criterio de responsabilidad y estricto sometimiento al trabajo y competencia de las autoridades sanitarias”, hay familiares de una de las residentes que han denunciado la ignorancia y el secretismo en el que los han mantenido los responsables de la residencia. La lamentable y escandalosa situación ha provocado la comparecencia en Canal Sur Radio del director de Cuidados Sociosanitarios de la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía, José Repiso, pidiendo disculpas hoy martes por las muertes por coronavirus de los 24 ancianos. No obstante, ha anunciado que llegarán a pedirse responsabilidades a los gestores del centro, lo que se hará en un futuro, pues ha aclarado que «ahora es momento de sacar a todos adelante».
La Junta se ha visto obligada a dar la cara en un auténtico escándalo en medio de tantas tragedias personales como está ocasionando el Covid-19. Y ante las acusaciones de familiares que dicen haber vivido la angustia del “secretismo” y la falta de información por parte de la residencia acerca de cómo se encontraban los ancianos afectados por el coronavirus, el director de Cuidados Sociosanitarios de la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía, José Repiso, ha pedido disculpas hoy por los 24 fallecimientos por coronavirus en el Centro de Mayores Joaquín Rosillo, que se ubica en una zona residencial llamada Montelar, en el término municipal de San Juan de Aznalfarache, en Sevilla, y que está bajo la dirección de Enrique Rodríguez.
José Repiso ya ha adelantado que en un futuro se llegará hasta el fin de las responsabilidades de quienes las hubieran tenido en este auténtico drama que ha llenado de profundo dolor a tantas familias.
La versión dada por el director de la residencia de mayores, Enrique Rodríguez, es que siempre y desde el principio se actuó «bajo un criterio de responsabilidad y estricto sometimiento al trabajo y competencias de las autoridades sanitarias«. Y aunque nunca se emitió un comunicado público aportando cifras relativas a cuanto estaba ocurriendo dentro del centro, “hemos venido cumpliendo en todo momento, de forma estricta y escrupulosa, con la obligación de mantener puntualmente informados a los familiares de la situación de cada uno de los residentes y de volcarnos en sus cuidados, que es nuestra prioridad». Añadiendo que «desde que se confirmaron los primeros positivos por coronavirus en nuestro centro, se ha venido actuando conforme a los protocolos de prevención establecidos, y se han seguido en todo momento las instrucciones de las autoridades sanitarias, como ya se venía haciendo anteriormente desde que se decretara el estado de alarma: sectorización de los residentes, aislamiento preventivo, prohibición de entrada a personas no autorizadas, uso de equipos de protección individual y formación a los empleados en el manejo de los mismos o desinfección de exteriores e interiores del centro”.
Además, manifiesta Enrique Rodríguez, “desde que la Consejería interviniese en la residencia, se han ido haciendo pruebas de detección del virus a los residentes y los positivos han sido trasladados a un centro medicalizado de la Junta de Andalucía como medida preventiva para minimizar los contagios y para darles la atención médica más adecuada a su estado de salud. En los próximos días esperamos ir recibiendo los primeros pacientes ya plenamente recuperados».
El director ha hecho hincapié en procurar tranquilizar a los familiares del resto de los residentes, unos cien, que aún son atendidos en la residencia de mayores: “Están perfectamente atendidos, controlados y supervisados por personal especializado, tanto del propio centro como sanitario de la Junta de Andalucía. Los seguimos cuidando con todo el cariño y dedicación, como siempre hemos hecho», además de mostrar su agradecimiento a los trabajadores del centro «por su profesionalidad, humanidad y entrega, en la convicción de que todos juntos conseguiremos derrotar a este virus que tanto daño está haciendo entre nuestros mayores en nuestro país».
La Junta, por su parte, niega retraso o negligencia a la hora de haber actuado en el caso concreto de la residencia de San Juan de Aznalfarache, pues sólo fueron tres días, comenzándose a trabajar desde el 25 de marzo para «descargar y sectorizar» la residencia, con el traslado de la mayoría de residentes al Hotel Alcora, también en el término municipal de San Juan de Aznalfarache, que ahora se encuentra medicalizado, al tiempo que el resto de los residentes permanece en su centro, ya que cuenta con profesionales públicos sanitarios. El director de Cuidados Sociosanitarios de la Consejería de Salud y Familias ha reconocido que les hubiera gustado “controlar mejor la situación”.





