Cuando leo que la donación de órganos en España ha crecido un 50% en la última década, no puedo sino sentirme especialmente orgulloso de la nación en la que vivo. Que el acto de la donación –en este caso de órganos, tejidos y células- es un acto de una generosidad sin igual y dice muy mucho de los ciudadanos que sin contraprestaciones de ningún tipo se ofrecen a donar. Yo denomino a esta entrega, dar vida a otras vidas.





