Los sevillanos se han sorprendido por la desaparición de la céntrica calle Coronel Doctor Muñoz Cariñanos. El rótulo de la misma ha sido sustituido por Jesús del Gran Poder, lo que ha provocado incertidumbre ante los ciudadanos que observaban cómo desparecía el homenaje y recuerdo al doctor asesinado brutalmente por ETA.
El teniente coronel médico del Ejército del Aire, doctor Cariñanos, murió asesinado por arma de fuego cuando pasaba consulta en su clínica de la antigua calle Padre Cañete en octubre del año 2000. La policía con la ayuda de la ciudadanía estrechó el cerco policial en el barrio de la Macarena y detuvo a Jon Igor Solana y a Arriez Iragui Gurruchaga, dos etarras del Comando Andalucía. El 17 de octubre Sevilla se concentraba en una manifestación de protesta por el brutal asesinato, último cometido por ETA en Sevilla.
En enero de 2021 dicha calle pasó a llevar su nombre en un acto al que acudió el entonces alcalde Alfredo Sánchez Monteseirín.
La desaparición de la céntrica nomenclatura ha sido sustituida por una nueva Glorieta Coronel Doctor Muñoz Cariñanos situada en la confluencia de la calle Iguazú con la avenida de Jerez, en el distrito Bellavista-La Palmera. Algo que no ha gustado a los sevillanos, tan fundamentales aquel 16 de octubre para la detención de los etarras.
Su rotulación fue aprobada en el pleno ordinario del 19 de noviembre de 2020 después de que en 2014 el Pleno aprobara dedicar una glorieta en Bellavista. Finalmente, la propia familia el pasado año escogió la ubicación actual, que fue aprobada por la Junta Municipal del Distrito y el Pleno.
Durante el acto participaron familiares, allegados, artistas que pasaron por la consulta del prestigioso doctor y representantes del Ejército y de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, su hijo, Pablo Muñoz Cariñanos, ha tenido un recuerdo emocionado de su padre, que fue asesinado en octubre del año 2000 por la banda terrorista ETA, en el que fue su último crimen en la ciudad.
“Con este acto queremos hacer un reconocimiento a un gran profesional, a una persona muy querida, reconocida fuera de Sevilla, de referencia en su especialidad, pero también una víctima de un cruel atentado terrorista en Sevilla que quedó en la memoria de todos desde aquella tarde de 2000”, señaló el alcalde de Sevilla, añadiendo que la ciudad “salda de alguna forma una pequeña deuda con familiares y amigos de Muñoz Cariñanos, que querían que estuviera vinculado a este espacio y así lo ratificamos hoy”.











