El rector de la Universidad de Sevilla, Miguel Ángel Castro, ha defendido el desalojo de los activistas pro Gaza por considerar su actitud como hostil y agresiva. La actuación policial se llevó a cabo para restaurar la normalidad en las actividades académicas y preservar el patrimonio público de la universidad.
Según el comunicado emitido por el rector, los activistas ocuparon el Decanato de la Facultad de Filología, impidiendo el libre movimiento y desarrollo de las actividades académicas. A pesar de los intentos de negociación y diálogo por parte de la universidad, no hubo voluntad de cooperación por parte de los ocupantes.
El rector también menciona que los activistas han incrementado su hostilidad y agresividad en las últimas fechas, lo que ha generado indignación en la comunidad universitaria y dificultades para el desarrollo de las actividades académicas en un momento crucial del curso.
El desalojo se llevó a cabo después de que los activistas ocuparan el Decanato de Filología y agredieran a una persona contratada por la universidad. Ante la gravedad de la situación y la necesidad de mantener el desarrollo de las actividades académicas, el rector solicitó a la Policía Nacional el desalojo de los ocupantes y el desmantelamiento de la acampada.
En este sentido, el rector ha pedido disculpas a toda la comunidad universitaria por los inconvenientes ocasionados, pero subraya la responsabilidad de garantizar el normal funcionamiento de la institución y proteger los derechos de la plantilla y el patrimonio público.





