José Manuel Rodríguez Olivares, el Mani, ha fallecido a medio día de hoy a consecuencia de los problemas ocasionados por la diabetes que padecía desde hace años y que llevaron a que, hace siete, le fuera amputada una pierna. Tenía 59 años.
El Mani pasará a la historia del espectáculo como uno de los más destacados intérpretes de sevillanas, que cantaba con una voz aguda pero tan llena de registros que le permitió crear un estilo propio y personal.
Trabajaba de albañil cuando empezó a cantar en el coro de la Hermandad de Gines. Y, a partir de ahí, una fructífera carrera en la que nos dejó “Por las arenas”, “Cosas de Sevilla”, o “La niña de los ojos verdes”. Después, “Candela”, de Tate Montoya, su gran boom, disco de platino incluido.
Nunca se bajó del éxito pero nunca se subió a ningún pedestal que lo alejara de su condición de hombre de pueblo y le prohibiera pasear tranquilamente, estar con sus amigos, ir a los cultos de su hermandad del Rocío… Tal vez por eso, y por su sentido del humor, se reía con los dichos de los que era protagonista (“te cabe el Mani empanao”).
El Ayuntamiento de Gines ha decretado tres días de luto oficial. La capilla ardiente se instalará en “El Tronío”, actual casa de la Cultura y antigua bodega, en la que, curiosamente, posó para la portada de su tercer disco, “Es mi camino”, y donde estuvo más de 50 años la carreta de plata de su Hermandad del Rocío.
La capilla ardiente podrá ser visitada hoy de 17 a 21 horas y mañana, jueves día 5, de 10 a 14.30 horas. Tras su cierre será la misa funeral, a las 16 horas en la Parroquia de Nuestra Señora de Belén de Gines.
Descanse en paz el Mani.





