Cuando se habla de corrupción, siempre pensamos en la corrupción económica. En este negociado el desempeño de todos los partidos es muy notable, si bien los partidos ‘de progreso’ son líderes indiscutibles.
He aquí algunos gravísimos casos de (presunta) corrupción de gente y partidos “de progreso” que actualmente están en los tribunales. Mientras no sean condenados por la justicia son inocentes; pero debe recordarse que estos sujetos están ya siendo investigados (la antigua “imputación”) mientras que Díaz Ayuso no lo está, a pesar de llevar meses siendo investigada y «juzgada» por la oposición, por su propio partido en su etapa Casado y por el gobierno y sus medios afines.
Esta lista no es exhaustiva y deja aparte casos igualmente gravísimos que – para sorpresa de muchos – no han sido todavía investigados de oficio por Fiscalía (maletas de Delcy, por ej.). Naturalmente basta con saber quién es y quién dirige la Fiscalía General del Estado para entender su inacción y, además, para sumar a esta lista otro presunto caso grave de corrupción (la prevaricación):
• Madrid (Más Madrid): Imputación de 2 ex concejales de Carmena: https://theobjective.com/espana/2022-04-25/juicio-ahora-madrid-sanchez-mato-celia-mayer/?utm_medium=Social&utm_source=Twitter#Echobox=1650869240
• Cataluña: Imputación de Ada Colau (alcaldesa de Barcelona) por el caso de las subvenciones: https://www.heraldo.es/noticias/nacional/2022/02/17/el-juez-confirma-la-imputacion-de-ada-colau-por-el-caso-de-las-subvenciones-1553689.html
• Comunidad Valencia (Compromis): El juez solicita la imputación de Mónica Oltra por el caso de abusos de su marido (al tiempo de cometerse el delito) a una menor. A parte de la posible imputación de Oltra ya hay investigados 13 altos cargos de la Consejería. Sí, 13, como Rue del Percebe: https://www.lavanguardia.com/local/valencia/20220401/8169782/juez-solicita-imputacion-oltra-caso-abusos-ex-marido-menor.html
• Comunidad Valencia (PSOE): Anticorrupción imputa al hermano de Ximo Puig y apunta a facturas duplicadas o impagadas en las ayudas recibidas. Correcto: Ximo Puig en principio no debería responder de los posibles delitos de su hermano, pero si aceptamos esta fórmula tendrá que ser válida también para el hermano de Díaz Ayuso: https://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2022/04/06/624d772bfc6c8371218b45d8.html
• Andalucía (PSOE). Los famosos y eternos ERES. El caso de mayor corrupción de la historia de la democracia. Y no pasa nada, la gente de progreso sigue con el cuento de su honradez centenaria y otras mitologías: https://www.lavanguardia.com/politica/20191119/471718514008/sentencia-caso-ere-cifras.html
Las sentencias de Chaves y Griñán serán revisadas por el TS en los próximos meses, pero no antes de las elecciones andaluzas.
• Gobierno de España (PSOE). Un juez imputa a tres altos cargos del Gobierno de Sánchez por fraude en la adjudicación en la compra de mascarillas. Licitaciones investigadas fueron adjudicadas por un valor de 310 millones de euros. Sí, han leído bien: 310 millones de €. https://www.20minutos.es/noticia/4983333/0/un-juez-imputa-a-tres-algos-cargos-del-gobierno-de-sanchez-por-fraude-en-la-adjudicacion-en-la-compra-de-mascarillas/
Sin embargo, hay una corrupción aún peor que la económica y es la corrupción institucional. En este aspecto también el PSOE se lleva todas las medallas de oro. No es que la izquierda sea genética o potencialmente más corrupta que la derecha, es que sus militantes y votantes parecen mucho más comprensivos con esos deslices de una ideología salvífica que no puede pecar porque entonces ‘ya no sería verdadera izquierda’. Son auténticos jinetes ‘cabalgando contradicciones’. Gracias a esta patente de corso moral, sus líderes políticos se dejan llevar sistemáticamente por el impulso natural del poder que no es más que acaparar el máximo poder y – cuando no hay contrapesos, ni una ciudadanía responsable – hacerlo a cualquier coste.
Esa laxitud ética supeditada a la fe religiosa en la propia superioridad moral explicaría un PSOE plagado de infamias desde el criminal desempeño de Largo Caballero, pasando Luis Roldán y por el GAL en tiempos de Felipe González, el ‘Faisan’ de Zapatero y la cumbre de toda esta miseria que se ha alcanzado con el gobierno de Pedro Sánchez. Esta última noticia de permitir la entrada en la comisión de secretos oficiales a Bildu y a los secesionistas es un paso más – en dos años se cuentan por cientos sus excesos – en la salvaje destrucción del Estado de Derecho por obra y desgracia del ‘Sanchismo’.
El ‘Sanchismo’ es un estilo de gobierno únicamente interesado en mantener el poder, aun a costa de las instituciones democráticas y del Estado de Derecho. Por eso creo que esta es la peor corrupción: si se corrompen o cooptan las instituciones (Fiscalía, CGPJ, TC, Defensor del Pueblo, Tribunal de Cuentas, medios de comunicación, organizaciones de la sociedad civil, etc) es cuestión de tiempo – de muy poco tiempo – para que la corrupción económica campe a sus anchas y descontrolada. No hay una sola dictadura en dónde se detecten o denuncien corrupciones económicas. No hay forma de medirlas, ni de prevenirlas o condenarlas. Las decisiones del dictador se equiparan a la voluntad popular y de este modo cualquiera que se oponga a ellas es un traidor y un ‘enemigo del pueblo’. El PSOE de Sánchez – el ‘Sanchismo’ – sigue exactamente esa receta: si no me apoyas vas contra el pueblo, contra ‘la gente’. Una versión adaptada del muy absolutista «L’État, c’est moi» que cuando las circunstancias lo permiten suele desembocar en los tristemente famosos ‘tribunales populares’.
Por eso, aunque es muy preocupante la larga historia de corrupción económica de la izquierda – en gran parte compartida con la derecha – me inquieta muchísimo más la corrupción institucional que, en este caso, monopoliza la izquierda y los nacionalismos.
Hay que echarlos como sea y con quien sea.





