Parece que por fin se han terminado las zancadillas al proyecto de rehabilitación de los restos del convento de San Agustín. El Ayuntamiento de Sevilla, propietario del inmueble que cedió en 2007, por cincuenta años, a los promotores del proyecto les ha otorgado la licencia de obras. Estos promotores se han llevado quince años defendiendo su proyecto – buen proyecto – y luchando contra las absurdas acusaciones y recursos presentados contra él por Adepa, una asociación en supuesta defensa del patrimonio histórico que se dedica a dinamitar todos los proyectos de restauración y rehabilitación de inmuebles antiguos, ya estén declarados Bien de Interés Cultural o no.
Adepa presentó ante el Ayuntamiento alegaciones contra el preceptivo Plan Especial de Protección del Convento de San Agustín, y como solo le aceptaron algunas tonterías puntuales, en 2014 presentaron un Recurso contra ese Plan Especial ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. Tribunal que dictaminó en 2015, que el Recurso era inadmisible. Ese Tribunal, lógicamente, se leyó el citado Plan Especial de Protección y llegó a la misma conclusión que yo, que el Plan es bueno y muy pormenorizado.
Tras lo de Adepa, en 2019 vino la Comisión Provincial de Patrimonio que aprobó el Plan y en junio de 2020 les acepta el proyecto básico pero les pide el de ejecución para aprobarles definitivamente el proyecto, cosa que hacen en junio de 2020, tras la presentación de la documentación adicional que pidieron. En marzo de 2021 Urbanismo concede la Licencia de Calificación Ambiental.
Tras toda esta odisea de quince años de ir y venir, los promotores del proyecto de rehabilitación del convento de San Agustín para convertirlo en hotel de cinco estrellas, no han tirado la toalla, aunque en 2015, se llegó a anunciar en prensa, que dos de ellos, los autores del proyecto, los arquitectos, Antonio Cruz y Antonio Ortiz, popularmente conocidos en su gremio como ¨Los Monchis¨, abandonaban el asunto y habían pedido la rescisión del contrato de cesión, esa rescisión no se llevó a efecto y en 2018 , Cruz y Ortiz vuelven a retomar el proyecto, esta vez con la tranquilidad de que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía les había quitado de encima a los ¨Adepicos Acelerados ¨.
Como se puede ver, rehabilitar ruinas protegidas en Sevilla es una tarea de riesgo, al menos para el bolsillo y la paciencia del rehabilitador. Las imposiciones que se pone aquí sobre ruinas e inmuebles protegidos son principalmente catetas y también bastante dañinas para la economía y la cultura de la ciudad.
Esas imposiciones, que en el caso de ser incitadas por Adepa, obtienen divulgación en prensa, casi siempre se basan en una mala lectura de las leyes y normas y en todos los casos en un tiro al blanco contra los arquitectos, sobre todo si estos son buenos profesionales. Ir contra el proyecto de un hotel de cinco estrellas rehabilitando las ruinas del Convento de San Agustín, sin otro razonamiento que el hotel tendrá seis plantas y que se van a mover de lugar los pedazos de la puerta de Hernán Ruiz es ridículo y espero que a pesar de que ya andan intentando seguir dando la lata con sus ridiculeces, el proyecto para la rehabilitación del convento de San Agustín, edificio monumental construido en el espacio de cinco siglos y destruido en los 104 años que van de 1835 a 1949, en los cuales se hizo de todo y nada bueno con el inmueble del que por fin, serán rescatados los restos que aún quedan en pie.
Este rescate es más que seguro que nos dejará leer el inmueble del convento dentro del proyecto del hotel que espero nadie vuelva a dificultar y salga adelante sin más contratiempos que los que puedan provenir de la preceptiva excavación arqueológica que puede que traigan a la luz algún que otro hueso de la cripta conventual o de alguno de los enterramientos de la derribada iglesia.
Mientras sí y mientras no, recomiendo a los sevillanos que lean lo que hay escrito sobre este convento, cómo era y las obras de arte que en él había, antes de que los franceses primero y la desamortización después lo expoliaran. Leer la historia de este convento y la de todos los de la ciudad, es fundamental para conocer los cambios urbanísticos que se han dado en ella y ayuda mucho a no decir tonterías sobre que si seis plantas, o cuatro, o cinco.
…








1 Comment
[…] Convento de San Agustín: se acabó la ruina […]