Hoy se ha presentado en la Casa Guardiola una cata con la periodista Paz Ivison donde se han catado tres vinos dentro del Marco de Jerez con influencias de cántabras, tras la cata se ha pasado a la degustación de un menú elaborado por el chef cántabro Nacho Solana, restaurante Solana (1*Michelin) y Pico Velasco (1* Michelin), donde el producto local cántabro ha sido el protagonista, y que ha estado maridado con vinos de Cantabria por el sumiller Andrés Rodríguez, del restaurante Cenador de Amós (3* Michelin).
Sevilla ha acogido este primer encuentro de la iniciativa patrocinada por CANTUR (Sociedad Regional Cántabra de Promoción Turística), empresa pública del Gobierno de Cantabria, adscrita a la Consejería de Turismo, que junto a la empresa organizadora, Mateo&Co, primera consultora estratégica de marca, marketing y comunicación especializada en gastronomía y alimentación en España, se lleva la gastronomía de la región cántabra a ciudades con las que tienen conexiones aéreas.
Este martes 12 de mayo Sevilla ha comenzado con el viaje de las Cinco Cantabrias On Tour, “Cantabria en Sevilla a través de sus vinos», una iniciativa que en 2026 recorrerá cinco ciudades españolas con el objetivo de mostrar la diversidad, identidad y creatividad de la cocina cántabra en puntos estratégicos de conectividad aérea con la región.
Durante esta primera jornada en Sevilla se ha celebrado una cata profesional de vinos de Jerez con influencias cántabras, dirigida por la periodista Paz Ivison. A continuación, los asistentes han podido disfrutar de un menú elaborado por el chef cántabro Nacho Solana, al frente de los restaurantes Pico Velasco (1* Michelin) y Solana (1* Michelin).
“Traemos al sur los productos y sabores más representativos de Cantabria”, ha señalado el chef, poniendo en valor el protagonismo del producto local cántabro en cada una de las elaboraciones.
Además, el menú ha estado maridado con vinos de Cantabria seleccionados por Andrés Rodríguez, sumiller de Cenador de Amós (3* Michelin), quien destacó que “en la región se están elaborando en el sector vitivinícolas buenas elaboraciones”. además remarca que las uvas godello, riesling y albariño remarcan la tipicidad de la zona.
Luis Martinez Abad, Consejero de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria afirma: “venimos a mostrar la gastronomía cántabra. Este año la iniciamos aquí en Sevilla por esa conexión histórica entre nuestras dos regiones, entre cántabros y andaluces. Una conexión que en el mundo de la gastronomía tiene mucho arraigo en el mundo del vino”. Cantabria y Andalucía, ha señalado el consejero cántabro, tienen un vínculo muy especial desde hace muchos años que hoy se sigue reflejando.
Martínez Abad ha recordado que fue el almirante Ramón de Bonifaz, con una flota de barcos preparados en Cantabria, quien liberó a Sevilla del poder almohade. “Las naves cántabras remontaron el Guadalquivir y rompieron las pesadas cadenas que unían la Torre del Oro con el Castillo de San Jorge en Triana. Un hecho histórico, ha recordado el consejero, que hoy forma parte del escudo de Cantabria”.
La periodista Paz Ivison ha sido la encargada de dirigir esta cata de la mano de tres bodegas: Bodegas Serdio (Jerez), Bodegas Gutiérrez Colosía (El Puerto de Santa María) y Bodegas La Cigarrera (Sanlúcar de Barrameda).
Los jándalos forman parte de la gran historia del vino de Jerez como viticultores y bodegueros. El jándalo, según la RAE es todo aquel que emigra desde Cantabria a Andalucía y deciden quedarse o volver a su tierra, pero lo hacen con la pronunciación y los hábitos de los andaluces.
Entre los muchos montañeses que llegaron a Sevilla y Cádiz a partir del siglo XVIII, hay que destacar el papel fundamental que tuvieron los cántabros. Dedicados al comercio de ultramarinos y especialmente a la crianza de los vinos del Marco de Jerez, muchos de ellos se convirtieron en importantes bodegueros. “Los montañeses llegaban y abrían tiendas, lo que entonces se conocía como tabernas. Allí instalaban sus barricas y servían vino a la clientela. Gracias a esa actividad, adquirieron un profundo conocimiento del mundo vinícola y muchos de ellos llegaron a ser reclamados para dirigir importantes bodegas.
Con toda la experiencia y los conocimientos adquiridos durante esa etapa, algunos decidieron fundar sus propias bodegas y aprovechar el auge de los vinos de Jerez para exportarlos fuera de España. Las tres bodegas presentes hoy son precisamente herederas directas de aquella tradición montañesa.”
Estas tres bodegas que participarán, representan esa historia de los jándalos y la conexión entre Cantabria, Sevilla, Jerez y los vinos.
En la cata se han podido degustar:
- Manzanilla La Cigarrera. (Sanlúcar de Barrameda)
- Fino Gutiérrez – Colosía (El Puerto de Santa María)
- Palo Cortado Bodegas Serdio (Jerez de la Frontera)
La propuesta gastronómica la ha traído a Sevilla el chef Nacho Solana, del restaurante Solana (1*Michelin) y Pico Velasco (1* Michelin), ambos ubicados en Cantabria.
El menú creado por el chef para esta ocasión pone en valor la región, sobre todo el área donde vive y tiene sus restaurantes Nacho Solana, la zona oriental de Cantabria, todo lo que comprende el Valle del Asón hasta la desembocadura del mismo en Laredo, Colindres, Santoña, Castro-Urdiales, toda esta parte oriental que, en palabras del chef “es la que conocemos, palpamos y vivimos”.
Uno de los entrantes es la tortilla de patata estilo Santander, que es una última recreación que han realizado en el restaurante, una tortilla estilo Santander, melosa con cebolla.
Para acompañar a la clásica anchoa de Santoña utilizarán un queso de la Quesería Garmillas, ubicada en el corazón de Ampuero, un pueblo cántabro a la ribera del Río Asón.
El escabeche de picasuelos acompañado de sardina, un plato muy de mar y montaña tras el que irá su versión del plato texturas de bacalao.
El chef propone un pescado que considera como esencial en el norte. “Aquí tenemos una gran cultura en cuanto a su tratamiento y consumo y qué mejor momento que un evento como el de Sevilla para llevarlo a otras zonas de España”. En este caso, la merluza de Pincho del Cantábrico del puerto de Laredo.
Para esta jornada, el chef también ha querido hacer un homenaje al cerdo celta. Una especie de cerdo autóctono también del Cantábrico, que está casi en peligro de extinción. Hay una quesería en Soba que está repoblando a estos ejemplares.
Y para terminar, la deconstrucción de la quesada, el postre mítico de Cantabria.
El maridaje durante la comida ha sido dirigido por Andrés Rodríguez, sumiller de Cenador de Amós (3* Michelin) y se compondrá de las siguientes propuestas:
Ha comenzado con Maldita la hora 2017, un espumoso elaborado mediante método tradicional. Un vino fresco a la vez que complejo, con una acidez bien equilibrada para empezar el menú y que acompañará a la anchoa y queso tolerando el punto graso y láctico del mismo y la salinidad de la anchoa y también la tortilla de patata donde la burbuja ayudará a limpiar el paladar, armonizando a la perfección con la intensidad de la yema de huevo.
Seguido de Finca Jornillo 2023, un vino blanco muy aromático, con una buena y equilibrada acidez y una textura en boca aportada por el trabajo sobre lías que soportara la intensidad del escabeche.
Mar de fondo 2024, es la tercera propuesta del sumiller, un vino blanco elaborado por bodega Miradorio, ubicada en la cercanía del mar, recibe esa influencia marina y perfil fresco y Atlántico, perfecto para acompañar las texturas de bacalao y la merluza de Laredo.
Para la Royal de cerdo celta y vegetales propone Finca Morillas 2021, un tinto elaborado en Liebana, por la bodega Picos de Cabariezo. Un vino sabroso, expresivo y ligero.
El vino dulce Picos de Hielu, elaborado por la bodega Picos de cabariezo en Liébana, ha acompañado al postre por su ligera suavidad, expresividad y complejidad aromática.
Este primer encuentro ha conectado al producto cántabro y a los vinos de Cantabria en Sevilla para poner en valor los distintos ejes de la gastronomía regional, conectando producto y chefs.









