Esto es muy de Sevilla, tener un tiempo que no se da prisa en fríos, que concede prórrogas de estío o recuerdos de primavera.
La foto, como el algodón, no engaña. La campana del próximo alumbrado navideño junto a la cruz de la farmacia que en la calle Francos y esquina a la de San Isidoro indica la temperatura, no deja lugar a dudas de los 35 grados de Sevilla en estos días y hacia las dos de la tarde.
Aquí la nieve es sólo un espray blanco sobre los papeles rocosos de un Belén.





