Cuentan las crónicas bélicas que un 27 de enero de 1945 soldados del Ejército Rojo liberaron el campo nazi de concentración de Auschwitz en Polonia: un lugar de muerte y sufrimiento que tampoco resultaría muy diferente de los gulags soviéticos. Muerte y sufrimiento que los judíos, principales víctimas de estos campos, se han ocupado en recordarnos constantemente a través de diferentes cauces y medios, se supone que para despertar nuestras conciencias y aprender del pasado.
Como de aquello se cumplen ahora 80 años, el Gobierno de Pedro Sánchez intenta aprovechar los actos que conmemoran la efeméride, arrimando el ascua a su sardina contra Franco, omitiendo el dato esencial de que España, no solo careció de responsabilidad en toda aquella barbarie, sino que afirman investigadores judíos que a través del Gobierno de Franco, durante la II GM se salvaron entre 40.000 y 60.000 judíos.
Sin embargo, crueles episodios de similar vocación genocida (en este caso contra los católicos y personas consideradas «de derechas»), habidos durante nuestra guerra civil en diferentes localidades y especialmente en las checas de Madrid, no merecen condena ni por supuesto conmemoración alguna.
Las terribles matanzas de Paracuellos del Jarama (Madrid) donde fueron masiva y fríamente asesinadas miles de personas, no sólo siguen resultando de proscrita memoria, sino que a su máximo responsable, el comunista y antes socialista Santiago Carrillo, se le ha considerado un referente fundamental de una reconciliación nacional que sólo utilizó para posponer la venganza de los suyos.






2 Comments
Poca duda queda para la España vencedora de la «Guerra Civil» que el «reconciliador comunista» Santiago Carrillo fue un quinta columna para la pretendida «España actual».
Patético es que los Borbones reinantes desde la muerte del Generalísimo, por pusilánimes y oportunistas prosigan con el descuido de pretender ese tipo de democracia para España.
Felicito la evocación de Miguel Ángel Loma y le dejo mi cordial saludo.
Gracias, Claudio.