Estoy muy de acuerdo con las declaraciones de Alberto Núñez Feijoó, que ha dicho con sorna gallega que los andaluces no sabemos contar. Porque, si los andaluces supiéramos contar, sabríamos que somos la última región española en gasto por habitante en sanidad, y en educación, y en servicios sociales y en dependencia, dónde tenemos las listas de espera más largas de España. Navarra se gasta en estos servicios sociales el doble por habitante de lo que se gasta en Andalucía. Si supiéramos contar, sabríamos que Andalucía es la última de España en PIB per cápita, y también en renta, con 15.000 euros menos al año que una familia vasca promedio. Sabríamos que somos la última en esperanza de vida al nacer, y la primera en índice de pobreza y también en índice de paro; porque somos una región infra financiada, que recibe fondos del estado por debajo de la media de España, a causa de una ley de financiación autonómica injusta que ni PP ni PSOE han querido cambiar. Si supiéramos contar, sabríamos que recibimos menos inversión directa del estado en infraestructuras, además de menos fondos europeos de lo que nos corresponde por población y tamaño, hasta el punto de que los fondos de cohesión, destinados a disminuir la brecha territorial, se los ha llevado mayoritariamente Cataluña, a cambio de la llave del gobierno en Madrid. Y sabríamos que recibimos mucho menos financiación del FLA o Fondo de Liquidez Autonómica, agotado en las veleidades proto independentistas de Cataluña; y sabríamos, si quisiéramos contar, que, con la prevista “financiación singular para Cataluña” Andalucía perderá otros 14.500 millones de euros anuales, mientras que Cataluña, hoy sobre financiada, sumará otros 18.000 millones de euros anuales a su saldo positivo, gracias al chantaje político que llevan haciendo desde que hay democracia en España. Por eso estoy de acuerdo con las palabras de Feijoó, a la postre jefe de Moreno Bonilla, el sátrapa sonriente del régimen andaluz, que ha rechazado -¿quién es él para hacerlo?- la compensación de 18.000 millones de euros por la infrafinanciación andaluza acumulada desde 2010; con la excusa de que Andalucía no los necesita; y por la única razón verdadera de que el PSOE lo ha llamado “condonación de la deuda”, y no vaya a ser que otras regiones peperas, como Galicia o Madrid, se molesten si Andalucía recibe por una vez parte de lo que le corresponde, sentaría un mal precedente. Y por su parte VOX tan patriótico, ha apoyado ese rechazo a la compensación, es decir, ha renegado de la idea de España como una ciudadanía única de libres y, sobre todo, iguales.
Si los andaluces supiéramos contar sabríamos que la brecha territorial no hace sino crecer y consolidarse en España, con expreso apoyo institucional, y en contra de la Constitución. Porque el PPSOE embauca siempre a los andaluces con su españolismo trasnochado, prometiendo defender Andalucía con verdiblanca incluida; para luego traicionarnos cuando gobiernan en Madrid con nuestros votos, pactando con catalanes y vascos la desigualdad territorial, que es el Día de la Marmota de la democracia española. Y eso no es defender España, es destruirla. Así que los andaluces, con nuestro silencio y resignación indolente, flaco favor le hacemos a la verdadera idea de España.
A continuación, el gallego Feijoó dijo que los madrileños, que son muy inteligentes, se van de turismo a Galicia, hasta el turismo nos quiere quitar. Pero si los andaluces quisiéramos contar, sabríamos que somos la región más extensa y poblada de España, que aporta 61 escaños de los 350 del Congreso de los Diputados, seguido por Cataluña que solo pone 47. Y sabríamos que, de esos 61 diputados de extracción andaluza, exactamente cero se toman la molestia no ya de defender a Andalucía, ni siquiera de avisarnos de que nos roban la cartera. Si los andaluces hicieran las cuentas, otro gallo cantaría. Mientras tanto, cuánta razón tiene Feijoó. Todos los demás hacen sus cuentas: los gallegos, los madrileños, los vascos… y los catalanes ni te cuento. Y aquí abajo solo contamos los días que faltan para semana santa o feria, o para la romería de mi pueblo. Y Feijoó y Moreno Bonilla, y Sánchez y María Jesús Montero, haciendo también sus cuentas, y tan contentos. Convencidos de que los andaluces aún no sabemos contar en euros. Y de que solo se echan a la calle por motivos peregrinos, que están muy bien y dan mucha alegría a esta tierra. Pero andaluces, que lo cortés no os quite lo valiente.





