En un país con un léxico tan rico y diferente, con palabras que tienen definición para casi todo, una lengua viva y en contínuo enriquecimiento… nos topamos con un sector de personas que tienen muy limitadas y parcas expresiones para casi todo, conversaciones simples y expresiones que no dicen nada pero que se repiten como auténticos «mantras», a veces obviamos al diccionario y otras veces le damos patadas… todo ello, símbolo de una sociedad vacía de contenido con pocas ganas de expresarse sin complejos, con seguridad y paso firme… nuevos demagogos que no saben de la riqueza del castellano y lo mal utilizan a su antojo… muy penoso involucionar…
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