Ya están alumbradas las plazas de San Francisco y del Salvador evocando a la Feria de Abril, suspendida por segundo año consecutivo por la pandemia del coronavirus.
No deja de ser un breve reflejo guardado en el espacio del corazón de Sevilla, pero intenta amparar al menos a los sevillanos en su nostalgia y recuerdo de su Feria.
Las plazas se han servido de los elementos decorativos propios del Real de Los Remedios, ofreciendo siquiera el consuelo de un puñado de luz de la deslumbrante y universal Feria de Abril.
Mientras tanto, también la Plaza Nueva invita a visitarse en una muestra de la moda y las tendencias del traje de flamenca, un mundo lesionado gravemente por atravesar la segunda sequía de salida a sus verdaderas obras de arte: trajes, mantones, avalorios… Entre las personas que ayer viernes acudieron a apoyar al sector se encontraba el prestigioso modisto Tony Benítez, que ha llegado a confeccionar y diseñar para la Casa Real española. Y se exponen marcas de la categoría de Pilar Vera, Fina estampa y Lamágora.
No es la Feria, obviamente, nadie podría creerlo ni comparar estas iluminaciones puntuales y excepcionales con el Real. El reportaje de Beatriz Galiano recoge unas imágenes en las que Sevilla, a poco que se ponga y sin maquillaje, vuelve a estar bellísima. Sin embargo, esperemos que sean unas imágenes históricas y nunca más repetidas. La próxima vez ojalá que la luz se haga en la Feria de 2022.
Fotografías de Beatriz Galiano
……





























