
De izquierda a derecha, David Díaz, secretario general del PSOE en Coria del Río, el exeurodiputado Luis Yáñez, la exdiputada Carmen Romero y la diputada en el Congreso Carmen Castilla.
Los socialistas corianos organizaron el pasado miércoles un acto en apoyo de la candidatura de María Jesús Montero que se desarrolló en el interior de la sede del PSOE en la localidad, que, además, recibe el nombre de Luis Yáñez, constando de una placa desde que fue inaugurada como tal en 2023 en un acto que contó con la presencia, además del propio homenajeado, del exalcalde de Sevilla y entonces líder del PSOE andaluz, Juan Espadas, y del actual presidente de la Diputación de Sevilla, Javier Fernández.
Entre los presentes se encontraban algunos antiguos dirigentes del PSOE a nivel local como Ramón Chaves y José Antonio Parra, que fue primer teniente de alcalde durante los gobiernos de Carlos Yáñez y Francisco Nieto Rivera (1983-1991), llegando a ser alcalde accidental.
También se encontraba entre los asistentes Juan Manuel Suárez Japón, catedrático de Geografía Humana en la Universidad de Cádiz y luego, en la Universidad Pablo de Olavide, así como diputado autonómico por Cádiz (1986-1996) y consejero de Cultura y Medio Ambiente en la primera legislatura de Chaves (1990-1994), entre otras responsabilidades. Cabe añadir a la propia esposa de Luis Yáñez Carmen Hermosín, que fue consejera de Asuntos Sociales (1990-1994) y Gobernación (1994-2000) también en el Ejecutivo de Chaves, así como secretaria provincial del PSOE de Sevilla (1993-2000).
Abrió el acto David Díaz, secretario general de los socialistas corianos, portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Coria del Río y líder de la oposición a nivel local, quien hizo referencia a dos de las personas que intervendrían de manera posterior a él, señalando que Carmen Sevilla fue en su día profesora en la localidad que acogía el acto, en concreto, de Francés y Literatura en el que luego se convertía en el Instituto Rodrigo Caro, estando presentes en la sala seis o siete antiguos alumnos suyos.
Luego, aludió a una anécdota que, precisamente hace referencia al nombre de la Agrupación Local de Coria del Río, que, como se ha mencionado, es el de Luis Yáñez, destacando que el político coriano no quería homenajes pero fue Amparo Rubiales quien le convenció del siguiente modo: se presentó el Comité Provincial del PSOE en Coria del Río, en concreto, en el Centro Cultural Pastora Soler, anunciándolo públicamente para que el homenajeado no se negase, de hecho, Rubiales le dijo de manera imperativa: “Luis, tú tienes que decir que sí”. Aceptó con la condición de que únicamente se llamase “Luis Yáñez”, sin su nombre completo, algo que pidió porque, de ese modo, la gente que entrase en la Casa del Pueblo vería el nombre de su padre, de hecho, muchos dudan si hace alusión al padre o al hijo.
David Díaz aludió al padre del expolítico, un médico muy querido en Coria del Río, que ayudó a muchas personas del pueblo en los momentos más difíciles, sin cobrarle a los más humildes.
El líder de los socialistas corianos señaló que, de nuevo, se estaban atravesando momentos complicados y difíciles porque la derecha trataba de convertir la sociedad en un mercado y un negocio, de modo que, en estas elecciones andaluzas estaba en juego no sólo un gobierno sino un modelo de sociedad. En este sentido, alegó que el modelo del PP consiste en convertir derechos en negocios, abriendo la puerta a la privatización, con la que ganan unos pocos y pierde la mayoría social.
Díaz consideró que el gobierno de Moreno al frente de la Junta había machacado la FP y reducido la inversión en educación pública, debilitando lo público, cuando no todos parten de las mismas oportunidades. En contraposición, señaló que el PSOE propugna que se atienda a los necesitados que no se pueden pagar lo más básico. Concluyó su intervención afirmando que “no vale debilitar lo público para decir luego que no funciona”, cerrando de manera categórica al exclamar que “Andalucía no se vende, se defiende”.
Luego intervino Luis Yáñez, expolítico de dilatada trayectoria en los diferentes niveles de la Administración. En efecto, ha sido presidente del PSOE en Andalucía entre 1977-1985, secretario de Estado de Cooperación Internacional para Iberoamérica entre 1985-1991, diputado en el Congreso en tres etapas no consecutivas (1977-1983, 1986-1991 y 1993-2004), eurodiputado entre 2004-2009 y candidato a la alcaldía de Sevilla en 1991.

Yáñez, comenzó, al hilo de lo dicho por su predecesor en el uso de la palabra, que no le gusta que le hagan nominalmente algo, pero le complació que la sede del PSOE de Coria del Río llevase el nombre de su padre porque es “el hijo de Don Luis”. Siendo así como le conocen todavía las señoras cunado se cruzan con él en la calle, haciéndose a la idea de que no era a él sino a su padre a quien se le ponía el nombre de la Agrupación local socialista.
Aludió a Carmen Romero, otra de las ponentes, recordando que fue ginecólogo en el Hospital Virgen del Rocío cuando la asistió en el nacimiento de su hijo Pablo, estando aquel día en la cafetería del hospital con Felipe González y Alfonso Guerra, viendo desde la ventana que unos compañeros del PSOE no podían colgar una bandera republicana de la Giralda, algo que captó su atención, llamándole la enfermera porque su paciente casi pare sin él.
Se detuvo en la trayectoria de Carmen Romero, destacando que fue diputada varias legislaturas por Cádiz con Manuel Chaves, organizó UGT tanto en Cádiz como en Sevilla y coincidió con ella siendo ambos eurodiputados, cuando dedicó sus esfuerzos en la Eurocámara a mejorar la situación de la mujer, especialmente, en países como Marruecos, Argelia, Túnez y Mauritania.
Concluyó afirmando que un elemento adicional que actualmente le une a ella es la opinión sobre la situación política y el liderazgo de Pedro Sánchez, algo en lo que lamentó no coincidir con su exmarido Felipe González, al que manifestó profesar un enorme afecto y admiración que mantendría mientras viviera, considerando admirable su labor al frente del gobierno, pese a reconocer que le “entra mareo” con sus actuales posiciones públicas, con quién se reúne y con quién se fotografía.
Tomó el testigo en la tribuna Carmen Romero, que fue esposa del expresidente González entre 1969-2008, diputada en el Congreso entre 1989-2004 y eurodiputada entre 2009-2014.

Romero comenzó destacando que Coria del Río, La Puebla del Río e Isla Mayor forman parte de los municipios donde se fraguó el movimiento que modernizó España a través del impulso de unos cuantos jóvenes.
En referencia a la situación política de Andalucía, dijo que a Moreno Andalucía le venía grande mientras que a María Jesús Montero le quedaba pequeña no sólo Andalucía sino España, estando presente en las grandes crisis que ha vivido España en los últimos tiempos, como es el caso de la crisis del independentismo y la crisis del Co-Vid, aludiendo al debate electoral, cuando el presidente de la Junta le dijo que había sido “la mujer más poderosa de España”, por lo que, a su juicio, ya le estaba dando poder.
Romero señaló que el fallo es la falta de movilización del votante socialista, achacando la mayoría absoluta de Moreno al trasvase de votos de Ciudadanos y a los muchos socialistas que no fueron a votar y se quedaron en su casa, contraponiendo dicha situación a la última etapa de gobierno de Chaves, cuando la participación llegó al 72 %.
Denunció que la derecha hace ahora un discurso de que hay que avanzar y no retroceder, pero lo que consideran avanzar es que 500.000 andaluces hayan tenido que contratar un seguro privado de enfermedad porque no les atiende en la Sanidad Pública o que se hayan creado el triple de centros privados de FP mientras no se hacen centros públicos, lo que consideró grandes retrocesos.
La exparlamentaria señaló que sin impuestos no se hacía nada y que la base de un sistema fiscal es que, quien tiene menos, pague menos y quien tiene más, pague más, algo que, en su opinión, fruto de “un capitalismo salvaje y brutal”, no se da. En este sentido, denunció que hay ideólogos que llevan años trabajando en un capitalismo sin democracia porque dicen que “con democracia, nunca se va a poder competir con China”.
Continuó su argumentación alegando que, tras la caída del muro de Berlín, muchos dicen que fracasó el socialismo porque lo comparan con el comunismo, tratando de eliminar lo que llaman el Leviatán, que es la socialdemocracia o socialismo democrático, la cual construyó el Estado del Bienestar junto a la derecha democrática y democratacristiana, que nada tiene que ver con “el capitalismo salvaje que hay ahora”.
Pasó a hablar sobre el papel de la mujer en la sociedad, diciendo que cuando las mujeres son las primeras, lo llaman fanatismo de género, igual que hablan de fanatismo medioambiental, porque para algunos, todo es fanatismo. Por el contrario, consideró que no se debía volver a la situación de la mujer como reina del hogar y con ocho hijos como antaño, y que los socialistas están, precisamente, para que no haya un paso atrás.
Aludió a que el proceso de cambio de la arquitectura política para la participación de la mujer tuvo su punto de partida en el nombramiento de Carlota Bustelo como directora general de la Mujer, un proceso continuado por la democracia paritaria y la Ley de Igualdad de 2007, bajo el gobierno de Zapatero, que lo hizo extensivo no sólo a la política sino a los Consejos de Administración de las empresas.
Señaló que las relaciones entre hombres y mujeres basadas en el respeto son mucho más beneficiosas, no como antes, basadas en la servidumbre, en las que la mujer ponía la comida al hombre.
Aludió a los hitos de la lucha por el sufragio femenino partiendo de la Declaración de los Sentimientos de 1850, que se firmó en una iglesia metodista de Nueva York por los abolicionistas que lograron acabar con la esclavitud, y al lograrlo, las mujeres también lucharon por sus derechos, para lo que incluso hicieron huelgas de hambre.
Señaló que, de no haber sido por los socialistas, Clara Campoamor no habría podido sacar adelante el sufragio femenino, que contaba con la oposición de su partido, creándose la llamada “minoría de cemento”.
En torno a la actual situación política, dijo que España tenía la luz y la gasolina más barata que ningún país de Europa, motivo por el que otras naciones del continente admiran nuestro país, y destacó que en Europa apenas había gobiernos socialdemócratas, pasándolo muy mal en Inglaterra y Alemania por la “ola fuerte de la derecha y la ultraderecha”.
Carmen Romero afirmó que, gracias a los Fondos Next Generation que Pedro Sánchez y María Jesús Montero habían negociado, Moreno podía gestionar la Inteligencia Artificial en Andalucía.
Pasó a aludir a la cuestión de la inmigración, donde aseveró que si España tenía inmigrantes es porque tiene riqueza, ya que, de no ser así, no vendrían inmigrantes, replicando que cuando VOX dice que va a haber un colapso no es cierto, pues se le ha dado la posibilidad de quedarse a los que ya estaban, y a los que sean más difíciles de integrar, se pondrá los recursos para ello.
Por último, habló sobre la necesidad de avanzar en los Protocolos sobre acoso y salud mental, destacando que mientras que en Europa hay 18 psicólogos por habitante, en España hay seis y en Andalucía, tres.
Como última ponente, para cerrar el acto intervino la diputada Carmen Castilla, presidenta de la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados desde 2024 y concejala del Ayuntamiento de Écija entre 2003-2007.

La diputada calificó a Sánchez como “el mejor presidente de la Historia” y aludió a su propia situación: procedente de una familia humilde de Écija, una localidad a 88 km. de Sevilla, haciendo posible un gobierno socialista que pudiera estudiar, convirtiéndose después en la primera mujer en 125 años de Historia en ser secretaria general de UGT en Andalucía.
Castilla denunció que el PP votó en contra de la reforma laboral sobre los contratos indefinidos impulsada por el actual gobierno, a excepción de Casero, de quien dijo sarcásticamente que, al parecer le habían comprado una camiseta de UGT para hacerlo afiliado. También criticó que los populares decían a los trabajadores que se apretasen el cinturón porque estábamos en crisis, pero no lo estaban las grandes empresas y los bancos, de quienes también dijo que esquilmaron la hucha de las pensiones porque, a la Constitución “de la que tanto habla la derecha, le pegan patadas todos los días”.
En línea con su argumentación, dijo que el PP “se pasó por el forro el pacto de Toledo” para subirle un 0.25 % las pensiones a los jubilados, “que costaba más el sello de la carta que la subida”, mientras que el PSOE, dijo, ha quitado el factor de sostenibilidad, subiendo la pensión media 200 euros desde que gobierna Pedro Sánchez, mientras que con el 0.25 % habría sido 19 euros.
Castilla afirmó que Andalucía recibe 54.000 millones de euros más con Pedro Sánchez que con Rajoy, mientras que la Sanidad y la Educación “están peor que nunca”, haciendo la derecha viviendas protegidas que cuestan 350.000 euros y a los siete años se permite venderlas a fondos de inversión, contraponiéndolo a la Ley de Vivienda Estatal, que consideró “una gran ley” que el gobierno de Moreno “no aplica porque no le da la gana”.
Apeló a su condición de funcionaria de la Sanidad Pública para argumentar que el negocio en el que, en su opinión, se ha convertido la Sanidad, es un plan perfectamente diseñado: se derivan 4000 millones de euros a la Sanidad privada, y cuando los pacientes de la Sanidad Pública se desesperan se hacen un seguro privado que cuesta 60, 70 u 80 euros al mes, pero cuando alguien tiene una enfermedad grave no es rentable y tiene que ir a un hospital público.
Luego, Castilla aludió a otras cuestiones, afirmando que, desde que gobierna Moreno se han reducido las clases de tarde en la Universidad y se han creado cinco nuevas universidades privadas, considerando que “la privatización empobrece a la clase obrera”, mientras que el salario mínimo ha subido un 66 % desde que gobierna Sánchez, llegando a 1221 euros al mes en catorce pagas.
Concluyó su intervención diciendo que cuando en el Congreso la derecha le pregunta “¿dónde estaban las mujeres socialistas?”, ella responde que las de antes estaban en las Casas del Pueblo enseñando a leer y escribir durante la República, y las de ahora, peleando para que no tengan problemas, porque las mujeres “hemos venido a mandar”, algo que la derecha “no tolera”, y “tenemos a los mejores hombres a nuestro lado, que son los hombre socialistas”, pidiendo que lo hicieran por los miles de compañeros que estaban en fosas comunes y en cunetas, y por su recuerdo.




