Tú has llenado la Semana Santa de preguntas lo mismo que nosotros las hacemos sobre la vida. En eso sí que estamos igualados a Ti o, según se mire, Tú te igualaste a nosotros. Lo de pasar frío o hambre, sed o injusticias, te acercó a la Humanidad. Pero quizás nada tanto como verte haciéndote preguntas. El cielo de Triana las recoge. Y yo espero al mirarte que, al final de todo, vivir sea un largo camino de aquí a la eternidad.





