Un espectáculo de 350 drones sincronizados llevó el directo de Manuel Carrasco más allá del escenario en el estreno de su residencia sevillana, «Salvaje desde la raíz». La coreografía aérea, diseñada por UMILES, uno de los 3 principales operadores de espectáculos de drones en Europa, dibujó 18 figuras sobre el estadio en sincronía con la música. Este despliegue visual se repetirá durante los siguientes dos conciertos, formando parte de una de las puestas en escena más ambiciosas de la gira.
La residencia reúne cuatro conciertos —los días 13, 14, 19 y 20 de junio—, cada uno dedicado a uno de los discos que han marcado la última década del artista: Bailar el viento, La cruz del mapa, Corazón y flecha y Pueblo Salvaje I y II. Con este formato, Manuel Carrasco se convierte en el primer artista español que transforma un estadio en una residencia de cuatro noches y, también, en el primero que incorpora un espectáculo de drones.
Las 18 figuras se diseñaron junto con el repertorio musical para la puesta en escena. La apuesta de Manuel Carrasco por esta tecnología muestra la evolución de los espectáculos de drones, que ya forman parte de las grandes producciones en vivo.
«Es la primera vez que trabajamos con Manuel Carrasco, y hacerlo dentro de un proyecto como ‘Salvaje desde la raíz’ nos ilusiona especialmente», explica Ernesto Albacete, director comercial de UMILES. «Diseñamos las figuras pensando en estos conciertos y en cómo encajaban con el espectáculo. Que un artista de su talla decida sumar los drones a su directo demuestra que esta tecnología ya forma parte del lenguaje de los grandes conciertos».
Desde 2019, UMILES ha realizado más de 500 shows en todo el mundo, entre ellos el primer espectáculo de 1.000 drones volados de forma simultánea en España (Comunidad de Madrid, 2 mayo de 2026), la boda de Tamara Falcó, los estrenos de películas como Superman y Mufasa, varias apariciones en El Hormiguero y el primer show recurrente en un parque temático del país, en PortAventura. Solo en 2025 UMILES ha volado más de 42.000 drones.
Más allá del impacto visual, este tipo de espectáculos destaca por ser silencioso y no dejar residuos. Al no haber detonaciones ni humo, es un formato apto para niños, mayores, mascotas y personas con alta sensibilidad al ruido, como el colectivo con TEA. Además, las figuras en el cielo generan un gran impacto en las redes sociales, donde los asistentes comparten los vídeos de forma natural y amplían el alcance del concierto fuera del estadio.







