La venerada imagen de la Esperanza Macarena ha vuelto al pie del presbiterio de la Basílica tras un período de más de cinco meses. El esperado momento ha generado una palpable expectación entre los hermanos y devotos, quienes anhelaban profundamente el reencuentro. La magnitud de esta devoción se manifiesta en las extensas colas, con esperas superiores a tres horas, que se han formado para poder contemplar a la Macarena.
Este regreso se produce tras un proceso de restauración liderado por Pedro Manzano. Tras una restauración anterior, efectuada por Arquillo, la imagen de la Virgen fue recibida con consternación por los hermanos y devotos, quienes no la reconocieron en su forma restaurada («¿Dónde está la Macarena?»). Este episodio subraya la delicadeza y la importancia de la conservación del patrimonio artístico y religioso, así como la profunda conexión emocional que une a los fieles con las imágenes sagradas que veneran. El retorno de la Macarena representa, por tanto, no solo la recuperación de una obra de arte, sino también el restablecimiento de un vínculo espiritual esencial.
Fotos: Emilio Sáenz








