Los vecinos de Ronda de Capuchinos han conseguido congregar en asamblea a representaciones vecinales de varios barrios de Sevilla afectados por problemas de convivencia y ante el proyecto de Centro de Inmigrantes proyectado en la zona. Reclamarán un encuentro con el alcalde a fin de que «aclare» el futuro de este proyecto y de los centros sociales de Macarena
La tensión es palpable entre los vecinos afectados por los crecientes problemas de convivencia en la zona de la Macarena, donde se congrega el 80% de los servicios sociales del Ayuntamiento y de la Junta de Andalucía y ahora también de la Ronda de Capuchinos, donde la Cruz Roja tenía proyectado poner en marcha un centro de alta rotación de inmigrantes llevado a cabo con tanto oscurantismo que ha generado todo tipo de reticencias entre los vecinos. Un proyecto que la propia Cruz Roja ha descartado ubicar en la zona ante la amplia contestación vecinal e incluso la del alcalde, Juan Espadas, el cual reconoció su desconocimiento sobre esta iniciativa.
Vecinos de varios barrios de Sevilla han sido informados por la representación vecinal de los detalles que han rodeado este episodio y las muchas interrogantes que aún planea sobre este proyecto y las numerosas versiones que se han ofrecido sobre la naturaleza real del proyecto en cuestión. Los vecinos, reunidos en asamblea, han denunciado sentirse «engañados» y han descartado cualquier matiz «ideológico o político» en su rechazo al mismo. » Queremos saber la verdad, que no se nos engañe, queremos saber si este proyecto que ahora dicen que están reconsiderando cuenta o no con todos los permisos legales, pues está en juego la seguridad de los vecinos y el orden público¨, manifestó el abogado Francisco Serrano quien asumirá la intermediación entre los vecinos afectados y los responsables municipales.

El abogado Francisco Serrano, el presidente de los vecinos de Ronda de Capuchinos, Estéban Suárez y el presidente de la CAIS José Baena
En la asamblea de este lunes se ha acordado solicitar una reunión urgente con el alcalde, en un encuentro al que acudirá también un representante de los vecinos y de los comerciantes de la zona. En esta reunión esperan del alcalde «información veraz» sobre el Centro de Inmigrantes, su futura ubicación, así como un compromiso «real» sobre las iniciativas a llevar a cabo en la zona de la Macarena «para evitar que nos convirtamos en un gueto«. «Ni lo somos ni lo queremos ser», manifestó una de las vecinas de la zona. En el transcurso de la asamblea se produjo un momento de tensión entre los asistentes cuando un joven tomó la palabra para intentar desacreditar la acción vecinal, intentando vincularla con postulados ideológicos o partidista, obteniendo una airada respuesta de los congregados que insisten en desvincular este rechazo de cualquier interés político.
Poco después de que Sevillainfo desvelase el proyecto de Cruz Roja, la institución dio un paso atrás en este proyecto y se anunció un replanteamiento. «Consciente de la situación que se ha producido en lazona norte de Sevilla, ante el proceso de inquietud e incertidumbre de los vecinos por el proyecto de previsión de apertura de un centro de alta rotación para inmigrantes», añadiendo que «en estas circunstancias no se podría garantizar la calidad de las atenciones que los inmigrantes necesitan. Asimismo, es muy importante conciliar la realización de trabajo humanitario con la convivencia social normalizada».
POLICÍA NACIONAL Y LOCAL EVALUARÁN SEMANALMENTE LA SEGURIDAD
Pero, con todo, los problemas de convivencia no son los únicos a los que tiene que hacer frente el Ayuntamiento. También está el de la seguridad y el de la «sensación de inseguridad». Al respecto, el Subdelegado del Gobierno en Sevilla, Carlos Toscano, y el edil de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores del Ayuntamiento, Juan Carlos Cabrera, han acordado que la Policía Nacional y la Local analicen semanalmente la seguridad en los barrios de la ciudad para coordinar mejor sus actuaciones y despliegues.
En cualquier caso, en el citado encuentro se ha evaluado la «sensación de inseguridad» existente en numerosas zonas de la ciudad que «requieren de una respuesta adecuada por parte de las administraciones». Así las cosas, la Policía Nacional y la Local han acordado un «mando profesional de primer nivel con reuniones semanales de análisis específico de cada uno de los barrios, que determinen cómo deben articularse los dispositivos en función de la realidad de las distintas zonas de la ciudad».
Desde este mando conjunto se planificarán semanalmente en función de las denuncias y los datos recabados de los dispositivos y las actuaciones que se deben realizar en los días siguientes, de forma que se consiga dar una respuesta más coordinada y reforzada en los distintos barrios de la ciudad.





