Al menos ya está instalada la valla que va a cercar al magnolio de la Catedral para ejecutar las obras con las que se pretende devolverle el amplio parterre que tuvo en tiempos, antes de que por la Avenida de la Constitución cruzara el tranvía, cuyas infraestructuras dejaron al árbol cercado en un espacio mínimo de arriate que ha ido minándolo en hojas y en crecimiento.

Hace sólo unos días SevillaInfo ya se percató de la llegada de operarios municipales con la misión de ir preparando los trabajos que persiguen devolver al magnolio de la Catedral a unas condiciones óptimas con las que pueda recuperarse de su actual debilidad en tamaño, ramas y hojas.
Aclarábamos entonces las circunstancias adversas por las que el magnolio había tenido que pasar desde que llegaron, hace más de una década, las obras del tranvía a su paso por la Avenida de la Constitución y a pocos metros sus railes del hermoso ejemplar que ocupa un rincón de la fachada catedralicia, entre la Avenida y la lonja que conduce a la Plaza del Triunfo, junto al Archivo de Indias.
El lugar del magnolio es tan visible y acentúa tanto el embellecimiento de la Catedral por esa cara, que durante décadas estuvo instalado bajo su sombra el monumento a Juan Martínez Montañés, que se encuentra en la actualidad reubicado en su emplazamiento original, ante la Colegiata del Salvador, en la plaza del mismo nombre. Y posteriormente llegó a estar en las posibilidades urbanísticas del Ayuntamiento que el magnolio acogiera la estatua del Papa Juan Pablo II, que finalmente fue decidido que ocupara su enclave actual, en la Plaza de la Virgen de los Reyes y ante la fachada del Convento de la Encarnación.
Personal de la gestión de Alumbrado del Ayuntamiento de Sevilla ha empezado hoy martes a retirar el foco que se encuentra tras el magnolio, con la finalidad de facilitar espacio sobrado para las tareas que le devuelvan el parterre adecuado para su regadío municipal o con las lluvias.




