¡Buenos días! Lo de Eva María fue tela. No voy a decir que estuviera hasta en la sopa, porque era verano, pero desde luego Eva María sí estuvo hasta en el gazpacho. La Fórmula V funcionaba como garante de un éxito tras otro: «Tengo tu amor», «Cuéntame», «Vacaciones de verano», «Cenicienta», «Ahora sé que me quieres», «La fiesta de Blas»… En el mundo discográfico ya es difícil dar con un éxito (¿cuántos se pasan la vida rememorando sólo una canción popular en su repertorio?), pero sumar bombazos alcanza la consideración de una auténtica proeza. Fórmula V daba una y otra vez en la diana, como si tuviera una parcela fija en las listas, aquello que recibió el nombre anglosajón de hits parades. El famoso grupo debió un suministro inagotable al dúo de compositores infalibles que fueron Pablo Herrero y José Luis Armenteros. En el caso de la del bikini de rayas a mí me pareció que tuvieron la habilidad de dotar de una musiquilla tremendamente pegadiza y alegre a todo un drama cuyas causas jamás se explicaron, porque nunca se contó la gravedad de lo que había pasado para que Eva María se marchara sin la menor indulgencia, dejando solo con sus madrugadas sin dormir a un tío que no hacía más que preguntarse «¿qué voy a hacer, qué voy a hacer, qué voy a hacer si Eva María se fue?». ¡Feliz miércoles!





