Le confieso, sufrido lector, que mientras se gestaba esta crónica, es decir, mientras se desarrollaba el lamentable espectáculo que dieron los toros de Juan Pedro Domecq […]
Las corridas de Miura son lo que son. En la Maestranza de Sevilla y en Pamplona. No se pueden esperar carretones ni aviones ni bobalicones embestidores […]