Palaciega: reserva de cualquier producto señorial o mercancía valiosa que suele hacerse para la invidente. Palmero: entusiasta aplaudidor de cierto delicioso pescado. Pamplina: pequeña tontería que se realiza en […]
Nunca: cogonte. Oleaje: jalear sin gracia alguna. Contracción de Ole y Malage. Olla: icha, arajo. Orilla: medida de tiempo y de espacio al borde del mar donde sesenta minutos […]
Melocoitón: coyunda antológica y muy dulce. Merecen: imperativo para que oren por uno mismo. Noruego: europeo que se niega tajantemente a pedir las cosas por favor. Nota: no […]
Mamerto: finado muy reciente un poco tonto o lechuguino. Manteclado: dulce sumamente apropiado, como su propio nombre indica, para acompañar tonalmente canciones navideñas y villancicos, o para escribirle […]
Joya: frustrante expresión que se regalan los amantes tras cosechar un estrepitoso fracaso en el acto amatorio. (Pronúnciase correctamente como «Jo…! ¿Ya?») Kosovar: nacionales de un país […]
Gafas: señoras que suelen acompañar a la mala suerte. Gótica: minúsculo escape de agua a medianoche en el lavabo, sincopado, rítmico y molesto, pero con arcos ojivales apuntados […]
Casarse: como su propio nombre indica, cocerse a fuego lento y por parejas hasta echar humo por las orejas o ponerse negro. Cojonudo: situación en la que a […]
Betún: pariente segundón, bastante menos delicioso y de color más negro, del atún. Broma: nombre muy adecuado para la capital de un Imperio cuya actividad más popular […]
Barcaza: establecimiento hostelero junto al mar bien surtido de conejos, perdices, estofados de ciervo, jabalí, etc. Barman: superhéroe de la hostelería, por lo general capaz de convertir la […]