Mamerto: finado muy reciente un poco tonto o lechuguino.
Manteclado: dulce sumamente apropiado, como su propio nombre indica, para acompañar tonalmente canciones navideñas y villancicos, o para escribirle a máquina la carta a los Reyes Magos.
Marchita: lugar donde reposan las cenizas de la mona del mítico Tarzán.
Mariprosa: maruja algo presumida y que revolotea los libros pero que jamás escribe versos.
Mejillón: molusco con mofletes, como de flemón, al que Jesús ordenó poner el otro lado de la cara para que se la partan.
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