El agua cae con nombre de mujer, Bárbara, como así llaman a la borrasca que, por ahora, seguirá sobre Sevilla. Según los pronósticos, la lluvia sólo dará una tregua el sábado, para volver el domingo.
Hasta un comercio del centro de Sevilla, Ale-Hop, no deja dudas del tiempo con lluvias de estos días. A su popular vaquita, seña de identidad de la marca, la ha provisto de paraguas para poder asomarse a la puerta (también, por supuesto, de mascarilla).
La vaca de Ale-Hop parece la nueva versión de aquellos clásicos indicadores que anunciaban la llegada de las lluvias, como el fraile de cartón o el perro de pasta azul que cambiaba de color, convirtiéndose a rosa, en cuanto su olfato se olía el mal tiempo.
Todo apunta ahora que el agua seguirá en Sevilla al menos hasta el domingo; eso sí, con una jornada de descanso, el sábado, día en el que las probabilidades de precipitaciones serán muy escasas, un 20%.
Hacía falta ya una buena limpieza del ambiente y Bárbara -la borrasca- se está encargando sin reservas y copiosamente de que nos quede el aire puro, lo más puro posible en este difícil tiempo de rebrotes. Se agradece la lluvia porque era necesaria. Se agradece y se suma en este otoño de pandemia a la que está cayendo.





