El “ex lunes de pescaíto” volvió a presentar un aspecto bastante alegre y familiar en una feria más tranquila desde el mediodía hasta bien entrada la noche
Parece ser que el formato de feria puesto en marcha el año pasado no causa mal efecto en un público que ayer, quiso acercarse a Sevilla desde muchos puntos de la geografía nacional e internacional. A pesar del calor que estuvo presente todo el día en el real, las casetas seguían estando llenas, haciendo que, en muchos casos la gente tuviera que salir fuera de estas por el poco espacio dentro.

Magnífico ambiente durante todo el dia en el interior de las casetas.
El paseo de caballos, en su línea habitual, con algún pequeño susto. En torno a las 19:00 de la tarde en las mediaciones de la calle Juan Belmonte un caballista calló al suelo quedando aplastado unos instantes por el animal. Afortunadamente, todo quedó ahí y el joven jinete se recupera ya en casa.

El caballista fue trasladado con una fractura en una pierna
En esta misma calle, varias casetas contaron con un ambiente realmente divertido y que mantuvo a sus socios en las casetas toda la noche. Es el caso de la número 196 que siguió abierta hasta altas horas de la madrugada con grupos de flamenco joven y animado.
Los aficionados que habían acudido a los toros por la tarde regresó a la feria más alegres y excitados si cabe al ser testigos en la Maestranza del espectáculo que El Juli ofreció con toros de Garcigrande cortándole dos orejas a uno e indultando al otro. Todo un cúmulo de emociones que quedó plasmado ayer durante el tercer día de esta Feria de Abril 2018.





