Aunque pueda parecer un problema del pasado, el amianto sigue presente en muchos edificios de Sevilla, sobre todo en bajantes y cubiertas instaladas antes de los años 90. Este material, prohibido en España desde 2002, se degrada con el tiempo y libera fibras nocivas que pueden afectar gravemente a la salud si se inhala.
La retirada controlada de bajantes con amianto no solo es una exigencia legal, sino una medida esencial para proteger a los vecinos y modernizar los edificios. En barrios como Nervión, Los Remedios o el Casco Antiguo, donde todavía existen instalaciones antiguas, actuar de forma preventiva evita riesgos y aporta valor al patrimonio inmobiliario sevillano.
El riesgo oculto del amianto en bajantes
El amianto no representa peligro mientras esté en buen estado. El problema surge cuando las piezas se agrietan, se manipulan o sufren filtraciones, liberando fibras invisibles que pueden permanecer en el aire durante horas.
Por este motivo, la legislación española obliga a intervenir cuando los elementos de fibrocemento muestran deterioro o llegan al final de su vida útil. Ignorar el problema puede derivar en sanciones y, sobre todo, en un riesgo innecesario para la salud de los residentes.
Solo empresas acreditadas pueden retirarlo
La retirada de amianto debe ser realizada exclusivamente por empresas acreditadas, con formación específica y planes de trabajo aprobados por la autoridad laboral. En Andalucía, Global Amianto es un referente en este tipo de actuaciones seguras.
Su equipo de profesionales aplica protocolos certificados que garantizan la protección del personal y de los vecinos. Esto incluye el confinamiento de la zona, el uso de equipos de protección homologados, el control de emisiones, y el transporte del residuo a vertederos autorizados, siempre con trazabilidad documental completa.
Cómo se realiza la retirada segura de bajantes
Cada intervención sigue un procedimiento estricto:
- Delimitación y señalización del área de trabajo.
- Encapsulado y humectación del material para evitar la dispersión de fibras.
- Desmontaje controlado, pieza a pieza, sin fracturas.
- Embalaje y etiquetado del residuo en contenedores homologados.
- Transporte y entrega en vertedero autorizado, con certificado final.
El resultado es una obra limpia, segura y conforme a la normativa, con toda la documentación necesaria para la comunidad de propietarios.
Identificar si tu edificio tiene bajantes con amianto
En muchos edificios sevillanos, especialmente los construidos entre los años 60 y 80, todavía se conservan bajantes de fibrocemento. Suelen ser de color gris, con uniones metálicas o juntas antiguas.
Ante la duda, nunca deben manipularse. La verificación debe hacerla un técnico especializado, que tomará muestras sin romper ni lijar el material, y las enviará a un laboratorio acreditado.
Detectarlo a tiempo permite planificar la sustitución de forma organizada, evitando improvisaciones o intervenciones de urgencia más costosas.
Beneficios de sustituir los bajantes con amianto
Más allá de eliminar un riesgo sanitario, la sustitución por tuberías de PVC u otros materiales modernos ofrece ventajas evidentes:
- Mayor durabilidad y facilidad de mantenimiento.
- Eficiencia en el sistema de saneamiento.
- Aumento del valor del inmueble y confianza para futuros compradores o arrendatarios.
Además, la retirada documentada aporta seguridad jurídica ante inspecciones o reformas posteriores. Los edificios que acreditan la eliminación del amianto son más sostenibles, más seguros y más atractivos para el mercado inmobiliario.





