La Junta de Andalucía ha distinguido a Raphael con el Premio Andalucía del Turismo 2020, como Embajador de Andalucía. El mismísimo Raphael en persona recibió tan merecido título acudiendo al acto de entrega en la localidad onubense de Aracena, de gran reclamo turístico por su famosa Gruta de las Maravillas. El artista se mostró enormemente agradecido con el premio, aunque sus palabras fueron capaces de una gran sinceridad al dirigirse desde el escenario a quienes se lo habían concedido: “Yo lo siento, pero creo que llegáis tarde”.
Sin embargo, y la verdad sea dicha, es que esta distinción -junto a otras modalidades- se entregaba en el caso de Raphael en su XVI edición. Ello significa que ha hecho falta que, tras acabar con cerca de cuarenta años de hegemonía socialista (lo que tantos andaluces llamaron el cortijo del PSOE en Andalucía), un nuevo régimen político y gobierno de coalición entre el Partido Popular, Ciudadanos y VOX, ha considerado por fin los sobrados méritos de Raphael para ser nombrado oficialmente Embajador de Andalucía. Que también a decir verdad es un título que añade, sin necesidad de lo oficial y desde siempre, al de Embajador de España. Raphael es un español universal. Parece por tanto que el último en enterarse de la valía y el prestigio internacional de Raphael ha sido continuamente el PSOE: tardío y hasta resistente para otorgarle la medalla de Andalucía, tardío para nombrarlo en su ciudad natal Hijo Predilecto de Linares, y más que tardío incluso ignorante para llegar a perder la presidencia de la Junta de Andalucía sin llevar en su largo expediente de gobierno de corrupciones, al menos el brillo de haber identificado el nombre y la carrera de Raphael como uno de los mejores emblemas andaluces por todo el mundo.
En la presentación del artista internacional, previa a que recogiera su estatuilla, se dijo:
“Es un galardón que reconoce la labor de aquellas personalidades por cuyo especial arraigo e identificación con Andalucía han contribuido al reconocimiento y difusión de los recursos turísticos de Andalucía. Nuestro galardonado de esta noche cuenta con un extraordinario reconocimiento por parte de todo el público, y aunque su voz lo ha llevado por todo el mundo, su corazón pertenece a esta tierra de Andalucía, de la que se siente muy orgulloso”.
A continuación, un breve documental introductorio a la aparición del cantante en el escenario justificó que Raphael fuese nombrado Embajador de Andalucía “por llevar con orgullo sus raíces a los escenarios de todo el mundo”.
Seguidamente el vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín Lozano, y el alcalde de Aracena, Manuel Guerra González, recibieron a Raphael con su incuestionable e indiscutido galardón, que le correspondía por naturaleza propia desde hacía muchísimos años. El gran intérprete pronunció las siguientes palabras, educado, cortés y agradecido, pero asimismo muy claro y contundente, siempre sin perder su característica y feliz sonrisa:
“Buenas noches, queridos paisanos: Cada premio, cada reconocimiento, de todos los que he recibido a lo largo de tantos años, han sido para mí diferentes y únicos. Y los he recibido con gratitud siempre, con mucha emoción. Pero los que vienen de mi bendita tierra son absolutamente especiales. Os agradezco con toda mi alma este precioso nombramiento de Embajador de Andalucía. Pero… Yo lo siento, pero creo que llegáis tarde, porque yo me he sentido embajador de esta tierra desde que me fui de gira por primera vez hace 60 años. El de embajador es un nombramiento que me apropié sin permiso, pero completamente comprometido. No he dejado pasar la oportunidad en ninguna entrevista (y algunas me han hecho) de decir que me siento cada vez más andaluz y estar orgulloso de mi tierra. Embajador de Andalucía… suena bien. Millones de gracias”.





