Norberto Masa Akapo nació en 1956 en Santa Isabel, provincia de Fernando Poo, antigua provincia española en África, hoy Malabo (Guinea Ecuatorial). Es cooperante profesional, creándose los primeros agentes de cooperación de Andalucía en 1997 a través de la Consejería de Empleo. Ha sido presidente de la Asociación Cultural Colectiva de Inmigrantes Independientes entre 1994-2004, director de el periódico El Colectivo entre 1998-2006 y desde 2016, coordinador de la Federación de Migrantes de la Unión Europea en Andalucía (Forum Andalucía). Es autor del libro “Viaje a ninguna parte” (2018), que aborda desde un enfoque crítico la política de extranjería española.
– Quisiera comenzar preguntándole sobre una cuestión personal, ¿a qué se dedicaban profesionalmente sus padres?
– Mis padres eran agricultores y tenían una pequeña tienda en Rebola, a ocho o nueve kilómetros de la capital, que entonces era Santa Isabel. Mi madre, además, estudió en Nigeria, administrando y trabajando en la tienda, además de ser auxiliar administrativa en otras empresas.
«Las torturas consistían en que nos llevaban a trabajar al Aeropuerto de Malabo, entonces Santa Isabel, a limpiar el césped, y nos daban palizas a gomazos»
– ¿Cómo consiguió llegar a España? Tal y como he leído en su libro, hubo un primer intento pocos años antes, que fracasó, por lo que fue encarcelado y torturado. ¿Podría hablar a la audiencia sobre dichas circunstancias?
– Y bien torturado que fui. Estuve en la cárcel unos meses, y por eso, tengo una deuda moral con el presidente actual de Guinea, Teodoro Obiang, que no es que me guste sino que es un hecho objetivo que me dio la libertad en un momento muy difícil de mi vida, algo por lo que le estaré eternamente agradecido.
– ¿En qué consistieron las torturas a las que fue sometido? Entenderé que no quiera hablar sobre ello si le resulta muy traumático recordarlo.
– Las torturas consistían en que nos llevaban a trabajar al Aeropuerto de Malabo, entonces Santa Isabel, a limpiar el césped, y nos daban palizas a gomazos.
La Policía me hizo nadar en el cemento, y un inspector de Policía me torturó porque quería que firmase una declaración concreta que implicaba a mi tío, que era sobrino del presidente Obiang. Me negué a firmarlo, y un día, al ver que no diría nada, me llevaron a la cárcel y me hicieron trabajar a hostias.
– En otro orden de cosas, ¿a qué se dedica principalmente Forum Andalucía?
– Trabajamos más los temas de inmigración y cooperación, siendo lo más fundamental la ayuda a los desfavorecidos. También funcionamos como centro de formación y prestamos asesoramiento jurídico, por lo que contamos con una abogada. Ejercemos también como centro de formación para las prácticas de jóvenes universitarios, tanto de la UPO (Universidad Pablo de Olavide) como de la Universidad de Sevilla, e incluso del Proyecto Leonardo.
– ¿Reciben subvenciones públicas para el desempeño de su actividad?
– Sí, las subvenciones públicas son el 90 % de nuestros ingresos y vienen de diferentes ayuntamientos, de la Diputación de Sevilla, la Junta de Andalucía, La Caixa y algunas otras entidades privadas.
«En Sevilla atendemos al año un mínimo de 2000-3000 personas, y de ellas, 1450 son migrantes»
– ¿A cuántas personas atienden en total?
– Tenemos sede en Sevilla, que es la principal, pero también en Granada. En Sevilla atendemos al año un mínimo de 2000-3000 personas, y de ellas, 1450 son migrantes, habiendo dentro de esta cifra también españoles en el extranjero, así como locales autóctonos en situación de pobreza.
– ¿No cree que la regularización masiva de inmigrantes ilegales puede llevar a un insostenible efecto llamada? ¿No hay tras este fenómeno mafias que se lucran traficando con seres humanos como señaló Jorge Verstrynge, uno de los ideólogos de Podemos?
– Es una buena pregunta. La palabra masiva ya es de por sí peligrosa. Lo que hay es una presencia de inmigrantes en España, y no creo que esa presencia haga un efecto llamada.
No se debe permitir un lenguaje de masividad porque, bajo esa misma lógica, franceses, rusos y chilenos dirían que hubo una presencia masiva de españoles en la posguerra como consecuencia de la Guerra Civil, y en concreto, en Andalucía, hubo mucha gente tuvo que salir con una mano delante y otra detrás, y no porque quisieran sino porque la tierra donde nacieron no podía darles de comer.
Vuelvo a rehacer la pregunta y pongo el ejemplo reciente de Venezuela: la ocupación norteamericana en la forma en la que se ha hecho, ¿no va a provocar que salgan unos formados y otros no formados? No era Maduro el que hacía que salieran, sino las situaciones económicas y sociales que se daban en el país.
Hay que hacerse varias preguntas: ¿no es Europa la causante de que esas personas vengan de África? ¿No conquistaron los europeos aquellos países con violencia? ¿La colonización fue, acaso, un acercamiento entre pueblos? Era una expansión territorial a la fuerza.
Ahora vemos seres vivos que vienen a ese que les colonizó. A eso se le puede llamar transferencia humana.
«Yo soy de los que piensan que si VOX es un partido que tiene diputados y concejales, no se le puede hacer nunca un cordón sanitario»
– El pasado mes de octubre, usted en representación de Forum Andalucía, se reunió con el diputado autonómico de VOX Benito Morillo Alejo. ¿Cómo fue el encuentro? ¿Qué cuestiones se trataron y a qué conclusiones se llegaron?
– En efecto, Benito Morillo es el secretario general del Grupo Parlamentario de VOX en Andalucía.
Yo soy de los que piensan que si VOX es un partido que tiene diputados y concejales, no se le puede hacer nunca un cordón sanitario. Es antidemocrático excluir a un partido democrático, y desde ERC, Podemos y Bildu hasta VOX, todos son partidos constitucionalistas amparados por la Constitución, ya que los partidos tienen que hacer unos Estatutos y una normativa que tiene que ser aprobada.
La del mes de octubre a la que alude fue mi cuarta reunión con VOX, siendo muy positiva. No veo diferencia entre las políticas de inmigración que quiere hacer VOX de las que han hecho PP y PSOE cuando han gobernado.
Cuando miro a VOX, veo a un partido más porque, hablando de inmigración, ¿qué va a hacer VOX que no hayan hecho ya PP y PSOE? Esa es una pregunta a la que debe responder la propia sociedad.
Es cierto que VOX habla de expulsión pero, ¿quién hizo la Ley de Extranjería? El PSOE de Felipe González con 202 diputados en el Congreso. ¿En qué momento la hicieron? Cuando muchos en este país se vanagloriaban de haber estado en la clandestinidad y en el exilio.
Cuando los socialistas ganaron sus primeras elecciones en 1982, precisamente muchos de los diputados que habían estado en el exilio, son curiosamente los que hicieron la Ley de Extranjería. ¿Eso no sería ingratitud? ¿Quién es peor: quien hizo la Ley de Extranjería o VOX por querer aplicar lo que hizo el PSOE? ¿Hay diferencia? Planteo esa pregunta al conjunto de la sociedad.
«No, curiosamente sólo era a los negros a los que se sedaba»
¿No se expulsa ya a inmigrantes? Es en los últimos años de gobierno de Felipe González cuando se les empieza a expulsar de manera notable y masiva hacia sus países de origen, pero no sólo eso, sino que a los negros de África se les envenenaba, enviándolos a África, pero no a sus propios países. Cuando denunciamos públicamente estos hechos, se nos respondió que se les sedaba porque eran agresivos.
Aquello no se denunció en 1995 ni en 1996 sino en 1997, cuando gobernaba Aznar, por lo que se dijo que lo hizo el PP, pero la realidad es que en la última legislatura de Felipe González ya se les “sedaba”, y a muchos inmigrantes no se les llevaba a sus países de origen, habiendo un pacto para dejarlos en los aeropuertos. Tuve la suerte de conocer a unos cuantos que, siendo nigerianos, fueron expulsados a Guinea Bissau.
¿Existió esa misma fórmula para sedar a los inmigrantes originarios de Latinoamérica y el norte de África? No, curiosamente sólo era a los negros a los que se sedaba.
– En su libro, usted comenta que militó en el PSOE entre 1979-2002. ¿Cómo llegó al PSOE?
– Ingresé antes en las Juventudes Socialistas en Madrid en 1979, así como en la UGT, y cuando vine a Andalucía, retomé la política.
En el PSOE he conocido a grandes personas y he aprendido mucho dentro del partido. Sigo teniendo grandes amigos socialistas, pero llegó un momento en los años 2000 que no compartía ideas importantes con ellos.
No podía entender cómo estaba en un partido que, tanto por su forma de aplicar la Ley de Extranjería como por sus propias palabras, no se diferenciaba del PP.
Hubo un político del PSOE, que era el entonces ministro del Interior, José Luis Corcuera, que dijo “cabemos los que cabemos”, y otro político, del PP, que era el alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano, que dijo “no tenían que haber venido”. ¿Qué diferencia hay entre ambas declaraciones pronunciadas por políticos de dos partidos distintos?
– Usted fue también en las listas del PA a las municipales de 2007 en Coria del Río siendo candidato el exalcalde Tomás Alfaro. Tras su marcha del PSOE, ¿vio en el PA su casa política?
– Sí, soy bubi (de Fernando Poo) y mi pensamiento político enlaza con uno de los grandes políticos de mi vida, Edmundo Bossio, que fue diputado en las Cortes Españoles y es mi guía político y espiritual. Él quería que Fernando Poo tuviera independencia, por tanto, era nacionalista y yo también lo soy, viendo en el PA algo cercano a ese planteamiento.
Dentro de los andalucistas, la primera persona con la que tuve un contacto cercano fue Eloísa Díaz, y a través de ella conocí a José Núñez, que era un político, también del PA, al que profeso una gran admiración personal. Me llamó Eloísa para reunirme con él, y valoré mucho que se reuniera conmigo para hablar, motivo por el que le profeso un cariño especial.
He conocido a muchos políticos de izquierdas y de derechas de los que tengo la mejor opinión personal.
– ¿Podría citar nombres concretos?
– Sí. Tengo una gran amistad con Benito Morillo Alejo (VOX). En el caso del PP citaría a Ana María Mestre, actual vicepresidenta del Parlamento de Andalucía, que fue delegada del gobierno de la Junta en Cádiz, Amalia Gómez Gómez, que fue la secretaria general del Ministerio Trabajo y Asuntos Sociales cuando Manuel Pimentel era ministro, así como la viceconsejera de Justicia, Administración y Función Pública, Ana María Corredera, a quien conozco desde hace unos quince años y su sencillez, no ya como política sino como persona, hace que tenga cariño y respeto con el PP porque ella es diferente, una persona amable, y lo digo sin mirar siglas de partido.
Un político que me gustó muchísimo y que ya falleció fue Alfonso Perales (PSOE), con quien me encontraba mucho por la calle y me dio muchos consejos, Creo que fue uno de los grandes políticos que tuvo Andalucía, pero no se le sacó mucho provecho. Del PSOE también tenía una buena opinión de Carmelo Gómez, que fue diputado autonómico.
También me gustó muchísimo y tuve una gran amistad con Diego Valderas (IU), que fue presidente del Parlamento de Andalucía, pero que en su día hizo una declaración que no compartí, que fue cuando dijo algo como que pactó con el PSOE porque si la izquierda no se unía, el pueblo le castigaría. Creo que se equivocó en esa decisión, porque el pacto con el PSOE provocó la caída de IU, que quería cargos. El PA, al menos, sacó algunas cosas de su pacto con el PSOE, pero IU, nada.
Otra política a la que citaría es Carmen Corredera, viceconsejera de Justicia de la Junta, con la que me reuní hace poco y a quien conozco desde hace quince años. Su sencillez, no ya como política, sino como persona, hace que siga teniendo cariño y respeto con el PP. Ella es diferente, una persona amable, y eso es algo que destaco de alguien por encima de las siglas del partido al que pertenezca.
Al fijarme en las personas más que en las ideas, me uní, precisamente al PA por las personas que conocí en su seno. Es el caso de Eloísa Díaz y José Núñez, de los que ya he hablado, así como alguien de mi pueblo, Coria del Río, como Tomás Alfaro. Con otros como Alejandro Rojas-Marcos y Pilar Vivancos, tuve poco contacto.
«Creo que si no fuese por Sánchez, el PSOE habría caído, pero me causa desprecio ese hombre»
– Atendiendo a su experiencia directa, ¿quién considera que ha sido el mejor presidente del gobierno de la democracia en España?
– Voy a ser sincero, y aunque jamás le votaría, considero que el que mejor ha entendido la política en España es Pedro Sánchez. Dicho lo cual, no le voté ni le votaré nunca jamás por su actitud xenófoba y anti-negros, algo que ha sido muy visible cuando hizo un desprecio a una niña negra, igual que en las últimas elecciones vascas, cuando en un mitin saludó a varios compañeros del PSOE en Euskadi, y llegó a un militante negro, se lo saltó y no le dio la mano. Las imágenes las sacó OK Diario, y yo he visto tanto el vídeo como las fotografías que así lo acreditan.
Creo que si no fuese por Sánchez, el PSOE habría caído, pero me causa desprecio ese hombre.
Otro político muy odiado en este país pero que me cae bien es Pablo Iglesias. Tanto él como Sánchez son muy odiados, pero me gustaría que la gente analizase lo que he dicho, ya que ambos han sabido unirse para gobernar en coalición.
– Pero en lo que se refiere a la gestión del país, ¿a quién considera el mejor presidente?
– En cuanto a mejora del país, a ninguno. Solamente diría que quien mejor gestionó la extranjería fue Aznar, ya que, pese a que en 1996 dijo que iba a expulsar inmigrantes, fue el PP el partido que más políticas humanitarias hizo para los inmigrantes, posibilitando que tuvieran documentación legal muchos que se encontraban en una lamentable situación, y eso es algo que se le ha criticado, porque permitió que muchos que habían estado en la cárcel y con órdenes de expulsión, justificasen su estancia en España, lo que, desde mi punto de vista personal, fue una gran política humanitaria.
– Si me permite la indiscreción, y entenderé que por ser una cuestión fuertemente personal, no quiera responderlo, ya que ha indicado que no vota al PSOE de Pedro Sánchez, ¿a quién vota a día de hoy?
– No tengo ningún problema en decirlo porque soy libre y lo puedo decir abiertamente. Hasta las últimas elecciones he votado al PP, igual que puedo votar a VOX o a Podemos, porque yo no tengo nada contra VOX, que no va a hacer nada que no hayan hecho antes los dos grandes partidos. Igual que en si viviera en Cataluña podría votar a ERC, y en Euskadi, al PNV o Bildu.
Yo voto lo que considero mejor en cada momento porque, afortunadamente, hay libertad de voto, aunque en las próximas elecciones, en principio, no voy a votar, porque la clase política en general me ha decepcionado con la gestión de la DANA y ninguno me ha demostrado nada.
«Hasta las últimas elecciones he votado al PP, igual que puedo votar a VOX o a Podemos»
– La última vez que usted participó activamente en política fue, como se ha indicado antes, en las listas del PA en Coria del Río, ¿siguió militando en el partido?
– Yo me afilié al PA en 2005 o 2006 y me di de baja en octubre de 2007 por un hecho concreto que voy a contar a continuación.
Después de las elecciones municipales, fuimos a tomar unas copas en Coria a un bar que regentaba un chaval ecuatoriano en el Polígono Industrial La Estrella, y no es que viniera un policía sino una patrulla con más de una decena de policías armados.
Para denunciar esta actitud discriminatoria que impide que haya convivencia, escribí una carta al Rey y a todo el gobierno español, planteándoles que si la Policía está siempre en los bares de extranjeros, los clientes rechazarían ir, siendo la de la Policía en este caso, una actitud inadecuada.
Varios vinieron a verme para que retirase la denuncia judicial que había presentado, pero no vi que nadie del PA me llamase como compañero que era para interesarse por lo que había pasado, dada la magnitud de la denuncia, ya que llegué incluso a mandar una carta al secretario general de la ONU, que entonces era Kofi Annan.
Hacía escasos meses que yo había sido candidato en unas listas del PA, y nadie del partido me llamó para conocer lo que había pasado, viendo que el partido no era mi sitio.
También tengo que reconocer que un juez de Coria me pidió una copia de la denuncia porque se interesó por los hechos de manera particular, igual que cuando le escribí al Rey, no sólo recibí acuse de recibo de Correos sino de la Casa Real. Por eso me cae bien Don Juan Carlos.
En la carta que le envié al Rey, decía que si ese trato que había recibido aquel joven ecuatoriano era por cómo habían tratado a los españoles fuera, a título personal, yo pedía perdón, y cerré el entrecomillado.
Yo quería que el PA hablase con la Policía sobre estos hechos para que no se repitieran, pero no sucedió.
– Por último, concluyo planteándole una cuestión personal que tiende a ser común a mis entrevistados: ¿es usted creyente? ¿qué papel ocupa la religión en su vida?
– Soy creyente católico y practicante, aunque últimamente voy menos a misa.
– En su libro, que escribió hace varios años, comentaba que no era creyente, ¿cómo experimentó dicha conversión?
– Yo nací y me bauticé católico pero luego perdí la fe. La recuperé por mi hija en Coria, ya que ella tenía que ir a estudiar a Escocia, y el entonces párroco de San José, Javi Brazo, hizo posible que fuera a estudiar a Irlanda, un país católico.
Recobré mi catolicismo con orgullo, y lo hice por mi hija y por mí mismo. Como ella tenía que ir a misa, empecé a ir también, y la forma que me atendió el párroco, a quien conservo como amigo en Facebook, me hizo volver a la Iglesia. Todo fue gracias a ese hombre y su buena actitud.
No miro que alguien sea de izquierdas o de derechas, sino su humanidad, y destaco la humanidad y humildad de ese cura, ya que, si no lo dijera, estaría siendo falso, porque las personas que nos han hecho bien, tenemos que decirlo.





