El pasado 4 de enero se dieron a conocer unas cifras que, aunque no pueden considerarse positivas, innegablemente son mejores que las de 2022. Nos referimos a las estadísticas de 2023, las cuales indican que, a lo largo de todo el año, hubo un 45,5% menos de fallecidos en accidentes de tráfico.
Aunque es un importante avance, todavía queda mucho camino por recorrer, ya que sigue habiendo una enorme cantidad de accidentes. De hecho, más de un centenar de personas, tanto conductores como otros ocupantes de los vehículos, tuvieron que acabar siendo ingresadas en varios hospitales de la provincia de Sevilla.
Muchos de los accidentados recurren a un abogado externo a su compañía para reclamar una indemnización por accidente de trafico. Antiguamente, la mayoría prefería recurrir a la asistencia legal que les ofrecían sus respectivas aseguradoras. Sin embargo, con el paso del tiempo han cambiado las tornas. ¿A qué es debido? Varios aspectos entran en juego para inclinar la balanza a favor de un servicio que se encuentra en pleno auge.
Las indemnizaciones son mayores
Para entender la primera razón hay que establecer una comparación entre la indemnización que puede conseguirse con la asistencia legal de la aseguradora y aquella que es obtenible con un servicio externo.
Uno de los motivos que solían dar pie a que los sevillanos que sufrían un accidente de tráfico reclamasen una indemnización a través de la asistencia legal de su propia compañía se resumía en que era un servicio gratuito. Sin embargo, tarde o temprano, el coste cero acababa saliendo mucho más caro. ¿Por qué?
Las compañías aseguradoras hacen todo lo posible con tal de que los accidentados reciban una indemnización lo más baja posible. Para tal fin, las secuelas no son tenidas en cuenta, mientras que disminuyen las jornadas necesarias para recuperarse por completo. Por si fuera poco, en caso de que haya habido algún tipo de gasto ocasionado por la situación adversa, tampoco será valorado al calcular la indemnización que, debido a todo ello, abarcará una cantidad notablemente inferior a la que cabría esperar.
Si desconoces el motivo, has de saber que las aseguras tratan de reducir por todos los medios posibles las indemnizaciones, ya que es la única manera que tienen de lograr sus objetivos de cada año en lo que respecta a los beneficios económicos obtenidos.
Todo lo contrario sucede recurriendo a una defensa legal externa. A pesar de que a la aseguradora le interesa que no lo hagas por las razones anteriormente expuestas, cubrirá los gastos asociados a la contratación de dicho servicio. Eso sí, quizá no lo haga al cien por cien y te abone un porcentaje del importe total.
Cuando des el paso, un equipo de profesionales con una dilatada trayectoria a sus espaldas se pondrá manos a la obra para que acabes cobrando la indemnización, la cual alcanzará la máxima cifra posible.
Si no terminas de decidirte, una buena idea consiste en calcular la indemnización que te correspondería. Tras introducir la información solicitada, pasarás a ser conocedor de la cifra que muy probablemente obtendrás si depositas la confianza en un servicio externo de defensa legal. El importe percibido poco o nada tendrá que ver con el que hubieras obtenido recurriendo a la asistencia gratuita de la aseguradora. Sí, el coste cero es muy atractivo tal como lo vende la compañía de seguros, pero acabas pagándolo con creces al percibir una cuantía considerablemente inferior.
No hay que pagar nada si no se recibe una indemnización
¿Recuerdas que antes hemos dicho que lo más probable es que acabes obteniendo la indemnización? En concreto, el 98% de los sevillanos que recurren a dicho servicio terminan consiguiendo la mayor cantidad de dinero como compensación por el accidente sufrido.
Ello no es de extrañar teniendo en cuenta que los primeros interesados en que se reciba la indemnización son los profesionales que están detrás de la defensa legal externa. Y es que de no ser así, no cobrarían por sus servicios.
Has leído bien: el importe a pagar al principio es cero y la cifra no se incrementa lo más mínimo hasta recibir la indemnización. El hecho de no tener que adelantar dinero aporta tranquilidad y confianza a los ciudadanos de Sevilla.
Adiós a las rehabilitaciones incompletas
Es habitual que los sevillanos se queden con molestias en el cuello tras un latigazo cervical del que no se han rehabilitado por completo. Esto es fruto de recibir un alta prematura. Por desgracia, es una práctica común porque las compañías aseguradoras establecen un límite en euros a cada clínica con la que llegan a un acuerdo. Al alcanzar dicha cifra, se da el alta al accidentado.
Por el contrario, la defensa legal externa recurre a centros de rehabilitación que son privados y con los que no hay ningún tipo de límite. En definitiva, las personas de Sevilla que sufren un accidente, se recuperan del todo sin quedarse a medias con las sesiones rehabilitadoras.





