Pedro Pacheco nació el 2 de abril de 1949 en Jerez de la Frontera (Cádiz). Es abogado y tiene una dilatada trayectoria política en el andalucismo político, principalmente en las filas del Partido Andalucista (PA), aunque también de otras formaciones que él mismo creó como el Partido Andaluz de Progreso (PAP), el Partido Socialista Andaluz (PSA) y Foro Ciudadano. Ha sido alcalde de Jerez entre 1979-2003, siendo el regidor que más tiempo ha desempeñado el cargo en la Historia de la ciudad, ha sido eurodiputado entre 1989-1990 y diputado autonómico por Cádiz entre 1982-2004. En su día, fue presidente nacional del PA entre 1986-1989 y uno de los mayores activos de su partido, siendo candidato en las elecciones europeas de 1989 y en las autonómicas andaluzas de 1990, donde los andalucistas consiguieron su mejor resultado en escaños, con un total de diez diputados.
– Quisiera comenzar por lo más básico, ¿cómo fue el proceso por el que llegó al andalucismo político?
– Cuando estaba estudiando en Sevilla en la década de 1970 se rumoreaba que había un grupito que defendía el regionalismo andaluz, y cuando acabé la carrera y entré en la Caja de Ahorros de Jerez, se constituyó Compromiso Político y me llegó publicidad del mismo. Algunos de los que formaban parte de dicho grupo los había visto antes, y más tarde se creó ASA (Asamblea Socialista de Andalucía) y luego, como PSA-PA. Contacté, por tanto, con el andalucismo, a través de lo que unos amigos me dijeron y de la publicidad.
– ¿Quiénes son sus referentes políticos nacionales e internacionales?
– En la Historia me han gustado mucho Napoleón y Julio César, que era un dictador democrático, aunque pueda sonar contradictorio.
Creo que en España en la República hubo buenos políticos, como era el caso de Negrín, tan denostado en el Franquismo, y Azaña al principio, cuando fue presidente, pero me quedo sobre todo con los personajes históricos que he dicho: Napoleón se empeñó en extender la Ilustración a cañonazos y si no hubiese sido por el invierno ruso, todos hubiésemos terminado cantando La Marsellesa, y sobre Julio César hay un libro escrito por Lucio Cánfora, que es un profesor italiano, al que la editorial le ha puesto precisamente en el título “dictador democrático”.
– Una pregunta que tiendo a formular a los representantes de terceros partidos en un país gobernado tradicionalmente por el bipartidismo es, ¿quién considera que ha sido el mejor presidente del gobierno y de la Junta de Andalucía?
– En la Junta me gustó un poco Escudero, que hizo frente a su partido para que Andalucía no perdiese un atisbo de autonomía y De la Borbolla lo intentó pero fue fulminado.
A nivel español me gustó también un poco Felipe González, aunque luego me decepcionó por la entrada en la OTAN, los GAL, y lo endémico de este país, que es la corrupción y la ley de la patada en la puerta, perdiendo la parte que me gustaba. Después no me ha gustado ninguno, aunque creo que el peor ha sido Rajoy, tan malo que no se puede calificar y su gobernanza no hay por dónde cogerla.
– Sin contar a usted mismo, bajo su perspectiva, ¿quién ha sido el mejor alcalde de Jerez?
– Cuando yo entré se hablaba mucho de Miguel Primo de Rivera, que gobernó cuatro o cinco años en la época en la que los alcaldes se elegían a dedo y en 1979 perduraba un poco su gestión, y también añadiría a un compañero de la Caja de Ahorro de Jerez, Jesús Montauras, que gobernó entre 1976-1978, antes de venir la democracia, que intentó hacer una buena labor.
– ¿Y sobre los alcaldes de la democracia?
– He gobernado durante 24 años desde el principio de la democracia, y creo que luego ha habido varios que me han sucedido, que no han gestionado sino que han destruido la ciudad que heredaron, y hoy Jerez va cuesta abajo perfectamente.
Creo que a la hora de “gobernar” ha influido la frustración que aqueja a muchos políticos locales, que ya se lo han encontrado todo hecho.
Brasilia es la única ciudad nueva porque en la vieja Europa todas las ciudades ya están hechas, y las realizaciones y obras de Jerez se han hecho en nuestros 24 años de gobierno, por lo que ya no caben dos circuitos ni dos estadios, etc. Creo, por tanto, que ya tendrían suficiente con gestionar nuestro legado y mantenerlo y ni siquiera eso han hecho.
– ¿Cree que el pachequismo sigue teniendo una base social en Jerez que le daría concejales si se presentase? ¿Ha intentado postularse como candidato de AxSí a la alcaldía como desde ciertos sectores se alentaba?
– No me he presentado aún porque no he recibido el indulto. Parece ser que como no soy catalán no me lo han dado. Creo que la gente guarda una grata memoria del pachequismo como usted dice, y eso se traduce en el voto, y si se hacen encuestas se puede ver si eso perdura.
– ¿El PA era de izquierdas, de derechas o de centro? Lo pregunto porque usted creó formaciones como el Partido Andaluz de Progreso (PAP) y el Partido Socialista Andaluz (PSA), que estaban a la izquierda del PA.
– Yo entré en plena dictadura. El ideario era el de un partido de izquierdas y el comportamiento que tuvimos fue así, pero luego fuimos agrandando cuotas de poder. El PSOE surgió con fuerza en 1977, y la opción no podía ser, por tanto, competir por el espacio socialista con el PSOE, sino por el espacio andalucista, que fue cuando nos refundamos. Éramos PSA-PA, pero nos refundamos, dejamos las siglas PSA y fortalecimos las del PA porque el PSOE absorbía nuestra S, pero mucho tiempo después de aquello, yo en los mítines seguía diciendo PSA.
– ¿Por qué se disolvió el PA?
– En aquel momento yo estaba fuera del partido. A mí no me gustó esa disolución, porque una cosa es disolverlo oficialmente y otra es dejarlo sin actividad como sucede en el mundo mercantil. De haber estado en las filas del PA habría votado en contra de su disolución.
– ¿Y a qué circunstancias achaca que el PA tuviera que desaparecer pese a la importante fuerza electoral que tuvo en el pasado?
– Como he dicho, yo ya no estaba, pero creo que había un espacio político que no supo ver el electorado andaluz y el partido no tenía fuerza para seguir cosechando derrotas. Hoy veo que hay un espacio que añora la gente que quiere algo nuevo que no sea PP y PSOE, que son lo mismo, con tú más y yo más y yo más y tú más. El nuevo andalucismo requiere una unión de fuerzas.
– ¿Cómo es su relación actual con Alejandro Rojas-Marcos? Se ha señalado que hubo una reconciliación, ¿cómo se produjo?
– Hace tiempo hicimos un acto de contrición y analizamos las causas de la ruptura, que están ahí y ya está. Es algo que en otros dirigentes no se ha dado, siendo un gesto de generosidad por parte de los dos, hasta el punto de que ahora somos amigos.
Creo que los argumentos son fáciles cuando se habla de la relación entre dos señores, que es el tratamiento que tuvimos por la prensa y la radio, pero no es muy correcto en lo que se refiere a las diferencias internas, que es muy distinto al que tuvieron otros partidos. No sólo se debió a las discrepancias existentes y no hubo una única causa, ya que el PA gobernó en coalición con el PSOE y cuando se unen un partido pequeño y uno grande, siempre le pasa factura al pequeño. A partir de ahí, la cosa no fue bien y nos costó trabajó separarnos, algo que no se hizo de manera adecuada.
– ¿Qué opina sobre Andalucía por Sí (AxSí) y Adelante Andalucía? ¿Qué diferencia aprecia entre ambas formaciones? ¿Cree que deberían coaligarse?
– Faltaría añadir también a Convergencia Andaluza. Son grupos diversos y creo que con AxSí, Adelante Andalucía y Convergencia Andaluza no basta, aunque es bueno rescatarlos, pero son instrumentos políticos pequeños y es necesario que concurran todas las fuerzas andalucistas presentes. Se requiere un andalucismo militante serio para que sea una fuerza política poderosa porque España no puede ser PP y PSOE, que como dije hace años en un mitin son “la misma mierda”. Aprovecho para hacer una petición a través de esta entrevista para que los dirigentes de estas tres fuerzas hagan un esfuerzo de unidad hasta el límite de lo posible.
– ¿Aprecia usted diferencias ideológicas y estratégicas entre el PA y AxSí más allá de que estén afrontando épocas distintas?
– Teóricamente no hay muchas. Son dirigentes jóvenes y algunos de ellos, con experiencia política local y provincial, siendo fieles herederos del andalucismo que yo mismo defendí.
– Una pregunta que tiendo a formular a mis entrevistados que se identifican como andalucistas y que ahora le planteo a usted es la siguiente: ¿se siente usted tan andaluz como español, más andaluz que español o sólo andaluz?
– Soy andaluz antes que español. Creo que se debe articular una federación y luego, ya veremos, porque España ya es, de hecho, una confederación: manteniendo una relación confederal con Navarra y País Vasco, y si se le da el cupo a Cataluña, ésta será otra pieza de la confederación. Creo que el reto será el Estado español ¿federal?
– Dentro de ese planteamiento, ¿usted se considera nacionalista o regionalista? ¿cree que Andalucía es una Nación?
– Yo soy nacionalista y considero Andalucía una Nación y a España, una Nación de Naciones, con diversas naciones y lenguas en su interior, y debemos ser igualmente respetuosos con el valenciano, el gallego, el andaluz y el catalán.
La primera fase debe ser conseguir una federación seria porque en su día ya partimos en desigualdad: tres territorios peculiares.
– ¿Cómo ha sido su experiencia en le cárcel? ¿Qué es lo peor dentro de lo mala que ya es de por sí una estancia en prisión?
– Es algo que ya sólo nombrarlo da hasta miedo. Si dije que la Justicia española es un cachondeo, el sistema penitenciario es una auténtica vergüenza. He sido condenado cinco años y medio y he pasado casi cuatro años en prisión por dos contratos ilegales de asesores.
Las prisiones en España no tratan los fines de rehabilitación y reinserción de los presos que recoge la Constitución. Es un mundo muy distinto cuando se cierra la puerta de la prisión, con una privación de libertad que es muy mala para el ser humano, además de que están superpobladas. Sólo en El Puerto III hay 2500 reclusos.
Tuve un doble régimen: estuve en el fichero FIES, que se aplica a ETA y a los terroristas musulmanes, y que es una prisión dentro de la prisión, con control de llamadas, de cartas y de todo. Coincidí con un director, que ha sido encausado en un pleito de la Audiencia Nacional por llevárselo calentito. Militaba en el PP pero era de la extrema-derecha y quería amargarme la vida.
– Atendiendo a la retahíla de constantes escándalos de corrupción del gobierno de Sánchez, que hacen cada vez más insostenible la situación de su Ejecutivo, ¿cuándo cree que acabará este gobierno?
– Creo que la corrupción es el mal endémico de este sistema, y eso no es algo nuevo sino de siempre: la monarquía absoluta, la República, el Franquismo y ahora. ¿Usted ve normal que la prensa saque a Koldo y a otros? Si una empresa se ha beneficiado de ello, ¿por qué no sale en la prensa el presidente de su consejo de administración y da la cara? ¿por qué no registran su despacho? Por las infraestructuras que construyen y los pliegos de contratos que suponen, sólo caen cuatro mangantes. ¿Por qué a esas empresas les sigue licitando el gobierno autonómico, el gobierno central y los gobiernos locales?
La corrupción es la Historia Contemporánea de España, no sólo de México y otros países, y esto se trata de verdad o no se corrige nunca, porque hoy se aplica la Justicia a una parte y no a otra, que son las grandes empresas, y la gente cae en la trampa.
Creo que el más listo de la pandilla es Sánchez y el PP, aunque pida elecciones, con el que va unido es con el de extrema-derecha, y con ese va de culo.
Los socios de Sánchez obtienen buenas ganancias de él, y cada vez que el PNV le aprueba una ley le quita 500 o 600 millones de euros, igual que ERC, y si no le tocan su fuente de ingresos, no van a tocar a Sánchez para entregarle el poder a Feijóo.
Creo que hay que esperar al otoño, pero Sánchez tiene la gran economía a su favor, aunque en su gobierno han sido inútiles con el tema de la vivienda, lo que demuestra que la vivienda es un callejón sin salida. La gente puede sobrevivir a duras penas, y aunque la macroeconomía va bien, la microeconomía no va tan bien y se han provocado bastantes desigualdades, y los partidos coaligados le retirarían el apoyo si no les llega la mamandurria.
De cara a la prensa hacen declaraciones durísimas, pero Sumar no es consciente de lo que dice, y aunque vamos a asistir a cinco o seis meses muy intensos, a Sánchez no lo veo dimitiendo. Veo antes a Aznar, Aguirre, Ayuso y su novio quitando a Feijóo, que ha convocado de manera anticipada un Congreso sin ponencia ideológica para reafirmar su liderazgo.
– Algo que me ha llamado la atención ha sido su nueva faceta como actor interpretando a un exorcista en un cortometraje de terror, ¿podría hablar sobre dicha experiencia?
– Interpreté a una especie de exorcista hace dos veranos, y también he interpretado a un policía durante una guardia nocturna en una biblioteca como sheriff cuando entra el asesino. Siempre me ha gustado mucho el cine, y le he enseñado las imágenes a mis nietas y sobrinas, que se han quedado asombradas.
– Atendiendo a la temática de esa película, relacionada con los exorcismos y las posesiones demoníacas, ¿usted cree en lo sobrenatural?
– La cuestión de los milagros y los mitos. Creo que hay que tener cuidado tanto con los milagros como con los mitos porque ya estamos hartos de los mitos, y el primero de ellos es el mito de Israel, que dice que Dios les ha dado una tierra y siguen haciendo un gran negocio con el tema del Holocausto, del que siguen sacando millones continuamente mientras han provocado un Holocausto sobre Gaza.
– ¿Es usted creyente? ¿Qué papel ocupa la religión en su día?
– He sido bautizado y criado como católico, aunque tengo un poco relegado ese aspecto, ya que no practico. En mi casa ha habido siempre un respeto total hacia la religión, y mis hijos son más practicantes que yo, que no practico, y ellos mismos decidieron libremente incorporarse a la religión católica.
– Tengo entendido que es socio del Xerez. Hay una leyenda urbana, que no sé si es cierta, que dice que los seguidores del Cádiz C.F. son del Betis y los del Xerez son del Sevilla F.C. Si usted tuviese que decantarse, ¿sería bético o sevillista? ¿Es de algún equipo más aparte del Xerez?
– Soy del Barça desde chico, de los tiempos de jugadores como Villaverde, además del Xerez Deportivo, por supuesto. Respecto a los equipos sevillanos, el Betis me cae simpático y a veces, el Sevilla también. Mi hijo, en concreto, es un poco del Sevilla F.C. y quiero que este equipo resuelva su crisis interna, ya que este año se han salvado por los pelos.





