Los “chacales” del espionaje cubano en España y los accidentes de tráfico

Habíamos dejado a Gustavo Machín Gómez, alias “Tavito”, actual embajador plenipotenciario de Cuba en España y para Andorra, convertido en un espía de lo más castizo que fue expulsado de los EE.UU. (Gustavo Machín, embajador de Cuba en España, fue expulsado de EE.UU. tras uno de los casos más graves de espionaje en la historia del Departamento de Defensa) donde fue declarado “persona non grata” tras los atentados del 11-S contra las Torres Gemelas al descubrirse a una infiltrada de origen portorriqueño en el Departamento de Defensa que llevaba casi 20 años operando para el servicio cubano de Inteligencia.

Pero ahí no quedaba todo, porque para entonces “Tavito” llevaba ya cinco años en Washington al frente de la Oficina de Intereses y un año después de su propia expulsión, en mayo de 2003, el FBI y las autoridades norteamericanas continuaron despachando del país a otros 14 diplomáticos cubanos acusados de espionaje, siete de ellos de la delegación en Naciones Unidas, la cueva más tradicional para la Contrainteligencia isleña, y otros siete más de la Sección de Intereses en Washington.

Entre estos últimos se encontraba José Anselmo López Parera, cuya esposa, Josefina Vidal, también reconocida oficial de la Inteligencia cubana, decidió acompañar voluntariamente a su cónyuge en su expulsión de regreso a Cuba.

El nombre de Anselmo López, que fue agregado Cultural en la Embajada de Cuba en Francia, figuraba en la agenda que condujo en 1997 hasta Illich Ramírez Sánchez, alias “Carlos, el Chacal”, el terrorista más buscado de la historia, que se encontraba escondido en Sudán casi al mismo tiempo que Bin Laden.

Tras mantener negociaciones secretas con el gobierno islamista de Jartum, los propios escoltas de Ramírez secuestraron al venezolano con el permiso de las autoridades de aquel país y fue metido en un avión de camino a Francia, donde fue juzgado y sentenciado a cadena perpetua tras confesar el asesinato de 1.500 personas, 80 de ellas por su propia mano, y la comisión de numerosos atentados terroristas. Varias veces fue condenado y varias veces reconfirmada la condena a perpetuidad y allí sigue, recluido hasta la fecha bajo las mayores medidas de seguridad.

 

 

Tras la expulsión por las bravas de los Estados Unidos por espionaje de “Tavito” y el resto de agentes cubanos, Gustavo Machín siguió bajo la protección del “Furry” y fue nombrado en Cuba subdirector con rango de consejero para América del Norte en el Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX), ala del servicio de inteligencia cubano, y llegó a director general de esa parcela entre 2004 y 2005.

En 2006, al fin, “Tavito” es nombrado Embajador, y la plaza que eligen para él es nada menos que una de las más complejas en materia de Inteligencia y contrainteligencia: Pakistán, un país en el que el doble juego de espías y las operaciones de contraterrorismo lo abarcan casi todo. Por aquellos meses se creía que el amenazador Bin Laden acababa de huir desde ese país hacia una zona montañosa próxima a Afganistán.

 

De izq a der: Claudia Joffre de Machín, Gustavo Machín, Anselmo López, esposo de Vidal, el padre de esta Adolfo Vidal, Josefina, Johana Tablada, ex embajadora en Portugal, su esposo Eugenio Martínez, embajador en España, y José R. Cabañas, embajador en EEUU

 

Cuatro años más tarde, en 2010, “Tavito” regresa a la isla, esta vez para hacerse cargo del Centro de Prensa Internacional del MINREX, que regula las actividades de los corresponsales extranjeros en Cuba, en estrecha colaboración con la Seguridad del Estado, pero ya para entonces la nueva Administración de Barack Obama ha anunciado un nuevo giro de relajación en las relaciones políticas con Cuba.

Cumpliendo esa tarea, en el mes julio de 2012, con Rajoy al frente de un gobierno con mayoría absoluta en España, a Machín le cae encima otra ración de sangre y se convierte en el desconocido funcionario cubano que acompaña ante los medios de comunicación a un joven político democristiano sueco, Aaron Modig, que ha sobrevivido a un presunto accidente fortuito de circulación en el que mueren, antes o después, dos conocidos opositores cubanos del Movimiento Cristiano de Liberación (MCL) Oswaldo Payá y Harold Cepero. Siempre los accidentes de tráfico…, tan casuales y oportunos.

En el transcurso de la rueda de prensa junto a Tavito, el joven político sueco, apodado inmediatamente como “el bello durmiente”, declara que iba dormido en el momento del accidente y que por tanto no conoce las circunstancias inmediatas previas a todo lo ocurrido; es decir, “se hizo el sueco”… y le dejaron volver a casa.

Diversas fuentes siguen sosteniendo que los dos opositores cubanos fallecidos estaban vivos tras el accidente y que ambos fueron ‘accidentados’ a la fuerza en el traslado o a su llegada al hospital por un médico cuyas iniciales serían M.P.S.

El otro sobreviviente de dicho ‘accidente’ era Ángel Carromero, un joven del Partido Popular, que era quien conducía el auto en el momento de la muerte de los dos opositores cubanos, el cual, en aquellos instantes de confusión extrema envió sus primeros mensajes sobre lo acontecido a un entonces casi desconocido Pablo Casado que se encontraba en España.

Carromero fue juzgado y condenado a cuatro años de prisión por conducción temeraria y homicidio involuntario, aunque su silencio sobre los rumores que apuntaban que el coche habría sido golpeado por detrás por otro vehículo que le seguía le sirvió para permitir su extradición y que cumpliese el resto de su condena en España.

 

 

De 2013 a 2017, “Tavito”, el espía que no fuma, no bebe ron, ni baila, se desempeña como subdirector General de la Dirección General de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores y quien ocupa el cargo de director de dicha oficina es precisamente Josefina Vidal, la oficial de Inteligencia que acompañó en su salida por su voluntad al marido, vinculado al “Chacal”, cuando éste fue expulsado de Washington en 2003.

En octubre de 2015, no obstante, “Furry”, el padrino de “Tavito”, se retira como ministro de Interior, tras 26 años en el cargo, habiendo recibido todas las condecoraciones civiles y militares y como Héroe de la Revolución, y es sustituido por otro general de División, Fernández Gondín, hasta que en enero de 2017, otra vez un año y poco después de su retiro, con 78 años, Colomé Ibarra fallece de un cáncer, tal vez de próstata. Retirarse del servicio parece que suele tener en Cuba muy graves consecuencias…

Justo un año más tarde, en enero de 2018, “Tavito” llega a Madrid como nuevo embajador de Cuba en España y para Andorra, muy cerca ya de que el PSOE de Sánchez se deslice por la pendiente del pacto con los bolivarianos de Iglesias, a cuyos miembros el régimen cubano aleccionó y asesoró en cada una de las visitas que cursaban a la Venezuela de Hugo Chávez.

En todo caso, entre la llegada de “Tavito” a España en enero de 2018 y la primera visita de Sánchez a La Habana, en noviembre, se produjo en el mes de octubre el entierro definitivo de la Corporación Financiera Habana S.A., primera institución financiera no bancaria creada en Cuba, en el año 1998, con una licencia para operar durante 20 años, en cuyo accionariado, un 60% pertenecía al Banco Popular de Ahorro (100% propiedad del estado cubano) y un 40% era de Bankia (heredera de Caja Madrid), cuyas participaciones industriales habían quedado en manos del Estado español a través de la SEPI tras la operación de rescate efectuada en muchas cajas de ahorro españolas, agrupadas para su desinversión en el “Banco malo” conocido como Banco Financiero y de Ahorros (BFA).

Desde el día de presentación de credenciales ante el Rey de España, con una jarra de agua entre S. M. y el nuevo embajador, a la que el servicio de seguridad no quitaría ojo mientras duró el encuentro, es fácil encontrar fotos de “Tavito” en actos muy diversos, a menudo organizados por cámaras de comercio e instituciones similares, en distintas comunidades autónomas, pero cuando se trata de reunirse con dirigentes políticos tiene preferencias para fotografiarse con tipos como Ximo Puig, en la Comunidad Valenciana, los dirigentes de Bildu en Navarra, los podemitas del Ayuntamiento de Zaragoza o los independentistas en Cataluña, por sólo citar algunos casos.

Ahora más que nunca, los vínculos entre el régimen comunista venezolano (asesorado siempre por la Inteligencia castrista) y el Consejo de Ministros de España, cuentan con un reconocido enlace directo en la figura de “Tavito”, el oficial de la Inteligencia cubana que tuvo “ojos” dentro del Pentágono y que fue expulsado de EE.UU. por las bravas y declarado “persona non grata” conforme al artículo 9.1 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas

No fuma, no bebe y no sabe bailar salsa, pero el día que pueda jubilarse, a “Tavito” quizá se le agolparán en la memoria cómo terminaron muchos de la larga lista de sus padres putativos que le engarzaron desde que era un niño en ese collar de espías, delatores y traiciones que constituye el aparato de la Contrainteligencia castrista, la misma que abandonó a su suerte en Bolivia al Ché Guevara y al otro “Tavito”, su propio padre.

Capítulo I: La tormenta de polvo blanco que envolvió al espía cubano

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4 Comments

  1. Victor Fernandez dice:

    ¡Excelente investigación periodística!

  2. Isidroq dice:

    Magnifico reportaje de Arenzana. El maquiavélico personajillo Tavito, fue un bebé nacido en pañales rojos. Seguirá haciendo el mal hasta que muera o hasta que lo suiciden (como bien saben hacer ellos).

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