El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, no ha disimulado su alivio tras reanudarse el servicio de autobuses urbanos suspendidos durante una semana en tres paradas de las Tres Mil Viviendas que afectaban a las líneas 31 y 32. Un asunto impuesto por la Inspección de Trabajo tan incómodo para el primer edil que este lunes ha calificado como «la mejor noticia» la reanudación del servicio de Tussam en esas calles del Polígono Sur donde se han desarrollado los últimos apedreamientos.
Espadas ha lamentado que «en las redes sociales alguien acusaba al Ayuntamiento de haber suprimido las líneas» y ha recordado que desde el gobierno municipal se viene haciendo, desde hace meses » un esfuerzo para garantizar la seguridad y reforzar los protocolos«, subrayando que la denuncia partió del comité de empresa de Tussam.
Espadas ha asegurado que el Consistorio aceptó, pero no compartió la decisión, y ha destacado que al día siguiente de esa decisión el equipo del Ayuntamiento estaba trabajando con la inspección «para justificarle las medidas de seguridad y reforzarlas si fuera necesario, pero compensando que no podíamos aceptar que los vecinos del Polígono Sur se quedaran sin transporte».
Asimismo, ha lamentado que «muchas veces a estos vecinos no les llega bien la información» y, por ello, «creen que se les está castigando por acciones incívicas de los menores». En este sentido, ha señalado que esta situación les pone «en un aprieto muy complicado», al tiempo que ha resaltado que también comprende «a los trabajadores de Tussam que no tienen por qué verse en situaciones de este tipo».





