Al fango con mascarilla

Despertamos el 15 de julio de 2020 con la orden de la Junta de Andalucía de llevar mascarillas hasta en las playas.

Una medida que no se corresponde con la situación sanitaria actual en Andalucía, donde tenemos una incidencia de casos acumulados por cada 100.000 habitantes menor de 1 (0,8 Andalucía y 0,38 en Huelva), con muy pocos casos activos, la mayoría de ellos asintomáticos y prácticamente ningún ingreso hospitalario…

Es decir, esta es una medida absolutamente populista y política, pues la Junta de Andalucía ha decidido cogérsela con papel de fumar rizando el rizo de lo politicamente correcto y está poniendo parches (mascarillas) a todo quisqui , incluso en un espacio de contagio tan difícil como es una playa llena de sol ultraviolético esterilizador, arenas blancas refulgentes de calor y agua purificadora de virus variados.

Comprendo -señores de la política cuántica- que ustedes quieren poner el parche antes de que salga el grano y que más vale prevenir que curar, pero pasearse con una mascarilla por la orilla de la playa, donde sopla el viento en las cuatro direcciones, el Lorenzo reseca el moquillo enseguida, y los paseantes casi siempre son de la misma cuerda… me parece que en las circunstancias actuales están ustedes haciendo un paripé de los gordos.

Yo sé que ustedes saben que son los inmigrantes o migrantes (quien sepa la diferencia lo convido a una mascarilla waterproff) los que como temporeros con o sin papeles están llegando a nuestra región y a toda España sin las medidas profilácticas y preventivas sanitarias adecuadas, pues no se le somete a la preceptiva cuarentena en la frontera o bien ellos se pasan la frontera por el forro de los pantalones cortos.

Estos señores, la mayoría africanos, que acuden a la llamada podemita del vicepresidente del gobierno de España y entran casi todos por Andalucía, como digo, estos señores no se someten a las pruebas preceptivas de coronavirus ni a cuarentena alguna, sino que inmediatamente (alegremente) buscan alojamiento, algunos de ellos por el socorrido método de la “okupación” de viviendas, -tan bien visto por nuestros gobernantes- y posteriormente celebran el evento reuniéndose con numerosos miembros de su comunidad acogiéndose a sus ritos y costumbres, que ríanse ustedes de las botellonas de nuestros jóvenes… (Nuestros jóvenes que han realizado un confinamiento ejemplar y están en su tierra, teóricamente con bajo riesgo de contagio en la actualidad)

Pero estos inmigrantes-migrantes, venidos de más allá de nuestras fronteras, una vez “instalados” tienen aprendida la lección y acuden raudos a realizarse los test de PCR o serológicos que, curiosamente, muchos suelen dar positivos, y pasan a formar parte de las estadísticas españolas de “casos positivos” o “contagios”. No esperen ustedes aislamiento ni cuarentena ni mascarillas ni distancias ni vigilancia sanitaria ni controles ni ná de ná. Lo normal es que una vez que se hagan la prueba y recojan los papeles (necesarios para justificar su estancia por estos lares) desaparezcan de los controles sanitarios sin dejar rastro.

El segundo paso gubernamental -una vez instalados y con el resguardo del hospital- es solicitar “la paga” prometida, hay muchas donde escoger, acogiéndose a una de las variadas opciones que tienen, dependiendo del país que provengan; los que se declaran prófugos de países en guerra creo que cobran más de mil pavos y tiene derecho a residencia como refugiados, es decir a votar. Eso sí, con mascarilla.

Las normas son para cumplirlas señores, pero para que las cumplamos todos por igual, los residentes, los temporeros, los migrantes, los inmigrantes y hasta Juanito Valderrama que en Paz Descanse.

Éramos pocos y parió la abuela, señor Consejero de Salud de la Junta de Andalucía… que por cierto creo que lo he visto paseando por El Rompido este ultimo fin de semana.

Bienvenido al fango con mascarilla.

 

Casos Clínicos. Blog de Celso Pareja-Obregón


2 Comments

  1. Francisco Checa Ruiz dice:

    También soy médico con “solo” cuarenta años de profesión.
    Al colega Dr. Celso: estés o no de acuerdo (yo también discrepo con algunas decisiones) lo que NUNCA debemos hacer es rebatir normas. Tu y yo podemos discutir y razonar pero al pueblo profano no debemos meter más dudas en la cabeza. Las normas se cumplen y ya está.
    Si las hubiéramos cumplido hasta ahora, estaríamos con menos rebrotes y más tranquilos al cruzarnos en la calle con otra persona.

  2. Carlos dice:

    Si algún médico, científico o afín a la ciencia es capaz de demostrar y documentar un sólo contagio al aire libre(que en base a las Normas con multa si no se cumple), que parece que es donde se están produciendo los contagios según la propaganda mediática, y que por la NEGLIGENCIA del máximo organismo estatal en materia sanitaria(ministerio e Sanidad) NO RECOMENDANDO, INCLUSO DESACONSEJANDO EL USO DE LA MASCARILLA EN PERSONAS SIN SINTOMAS O QUE NO ESTUVIERAN EN CONTACTO CON ENFERMOS EN PLENA PANDEMIA Y HASTA EL 20 de Mayo, y por su NEGLIGENCIA el pueblo de ha contagiado, enfermado y muerto, que me mande ese documento y yo mismo me voy para BRUSELAS O ESTRASBURGO para denunciar a Simón e Illa por CRIMENES CONTRA LA HUMANIDAD.

    Pero sabes qué? Que ese documento no va a llegar jamás, porque un contagio al aire libre es imposible que suceda a menos que te AGLOMERES y aún asi es poco probable por la Dosis Infectiva necesaria para llegar a la infección por la acción de los agentes medioambientales como el aire, rayos ultravioletas, etc.

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