Huellas gallegas en la Exposición Iberoamericana

La triple dimensión –internacional, nacional y local– y las múltiples y diversas implicaciones de la Exposición Iberoamericana, que se celebró en Sevilla entre el 9 de mayo de 1929 y el 21 de junio de 1930, abren el campo de actividades que pueden desarrollarse de cara a la conmemoración del centenario de la muestra en 2029; también la tipología y procedencia de los colectivos y agentes que deberían estar implicados en esta celebración, cuya importancia viene reivindicando desde 2017 un grupo de investigadores de la Universidad de Sevilla, liderados por la catedrática y académica de Bellas Artes Amparo Graciani García, desde el convencimiento de que la divulgación del certamen precisa del desarrollo de investigaciones de largo recorrido, por la complejidad y dispersión de las fuentes de información.

En este contexto se han celebrado ya dos Congresos Internacionales sobre la Exposición Iberoamericana (CIEIA 2018 y 2020), que son la génesis de una serie de libros temáticos, publicados en distintos volúmenes por la Editorial Universidad de Sevilla, cinco de los cuales han visto ya la luz. El último es el primer volumen del que lleva por título Huellas de España en la Exposición Iberoamericana, que tiene por objetivo ahondar en la participación que las distintas provincias y regiones españolas tuvieron en el certamen como consecuencia de que Primo de Rivera encontrara en él una oportunidad para incidir en la unidad de España, mostrando la diversidad de la riqueza cultural del país. 

El volumen I de Huellas de España en la Exposición Iberoamericana, que, dedicado a la presencia gallega, lleva por título Galicia. Visión, presencia y mensajes, ha sido prologado por el presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda Valenzuela; una muestra del reconocimiento no solo del papel de Galicia en el certamen sino de las posibilidades que, de cara a 2029, se abren para estimular las relaciones entre Sevilla y Galicia. 

En palabras de la coordinadora y presentadora de la obra, Amparo Graciani, “el texto analiza la participación que fue, de forma conjunta, de las cuatro diputaciones de la región, así como la visión que de esta se ofrecía tanto al resto del país como a la comunidad internacional, además de los mensajes que a través del patrimonio expuesto y del pabellón edificado se quería transmitir”.

De ahí las tres partes en las que se organiza el volumen y que Graciani justifica en su presentación. La primera, Contextualizando la visión y los mensajes, consta de dos capítulos redactados por la doctora Margarita Barral Martínez, profesora titular de la Universidad de Santiago de Compostela, adscrita al departamento de Historia. En el primero, la autora analiza el modo en que, en los dos certámenes que conformaron la Exposición General Española (el Internacional de Barcelona y el Iberoamericano de Sevilla), las identidades locales se pusieron al servicio de la promoción de la idea de la nación; en el segundo, estudia en qué medida, en el Libro de Oro de la Exposición Iberoamericana, quedaron reflejadas la historia, la cultura y la realidad gallega del momento, en el marco del proyecto primorriverista. 

La segunda parte, titulada La presencia. El edificio, los contenidos y el legado, consta de tres capítulos, redactados por Aurelia Balseiro García y María Quiroga Figueroa, ambas licenciadas en Historia del Arte por la especialidad de Museología, por la Universidad de Santiago de Compostela y adscritas al Museo Provincial de Lugo, Balseiro como directora y Quiroga como técnica de Museos. El primero de estos capítulos, redactado por Balseiro, se centra en el pabellón de Galicia, proyectado por Durán-Loriga Salgado; el segundo, de Quiroga, de la misma fecha que el anterior, recoge unas notas sobre el legado de la participación de Galicia en el certamen, que se conserva en el referido museo. El tercero de los capítulos, realizado por ambas en coautoría, corresponde al trabajo que, de modo conjunto, ambas presentaron en CIEIA 2020; un espléndido estudio sobre el legado de la participación gallega en el certamen, fundamentado en una ardua investigación documental y de campo sobre las piezas expuestas en el pabellón de Duran-Loriga. 

La tercera parte, titulada El mensaje colombino. La teoría del Colón Gallego, se centra en esta teoría que cobraba fuerza en la época y que aún sigue vigente, generando gran expectación mediática como ya se evidenció durante el desarrollo de los dos congresos celebrados. Esta consta de dos trabajos; el primero, de Carlos Gegúndez López, es una magistral síntesis de la teoría del origen gallego de Cristóbal Colón ante la Exposición Iberoamericana. En el segundo, Eduardo Esteban Meruéndano, presidente de la Asociación Cristóbal Colón Galego, aborda la proyección de la obra de Ramón Marcote Miñarzo en la Exposición Iberoamericana. 

El libro, en edición digital e impresa, es el punto de arranque de una serie de eventos en los que se trabaja para potenciar los vínculos de Sevilla con otras provincias y regiones españolas. En este caso, con Galicia, a fin no solo de divulgar la historia de Sevilla y su Exposición Iberoamericana, sino también para promover el sentimiento identitario gallego y el conocimiento de la historia local y el patrimonio artístico de Galicia asociado al certamen hispalense. Y por supuesto, el Camino de Santiago, que ya en 1929 fue el principal eje temático de la participación gallega. 

Como nos refiere la coordinadora de la obra, la expectación que estas investigaciones han ido despertando en Galicia, materializada en numerosas referencias en la prensa gallega sobre los estudios que en los congresos internacionales sobre la Exposición Iberoamericana se han dedicado a Galicia, es un estímulo para incidir en que la dimensión nacional de la Exposición debe ser potenciada de cara a 2029.




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